Un tercer implicado en el engaño escapó en el coche en el que los cacos llegaron a La Bañeza
La Guardia Civil sorprende a unos estafadores en medio de un timo
Los agentes actuaron después de que la víctima tratara de sacar 12.000 euros en un banco
Los agentes conducen a los detenidos a un vehículo policial que esperaba en la plaza Mayor
Con las manos en la masa. Así pillaron ayer un grupo de guardias civiles del puesto de La Bañeza a dos varones que presuntamente trataban de estafar a un vecino de la comarca la cantidad de 12.000 euros, mediante el timo del tocomocho. Tras más de hora y media de seguimiento, los agentes, algunos de paisano, lograron a capturar a dos de los supuestos estafadores, si bien un tercero, que esperaba a sus compañeros de fatigas en un turismo, logró escapar. Los dos detenidos son dos españoles, de mediana edad y vecinos de una localidad madrileña, que habían llegado con un tercer individuo a La Bañeza en turismo de marca Daewoo de color verde oscuro, matriculado en Madrid, y que buscaron a su víctima en la calle de Odón Alonso. Tras la detención se supo que los acusados recorrieron esta vía y la de Manuel Diz, contigua, en busca de alguien que cayera en su enredo, lo que quizá pudo despertar sospechas y motivar la actuación policial. En coche Una vez que un hombre, ya maduro y vecino de la comarca, creyó la historia de los timadores -los famosos boletos premiados, en este caso, cupones de la Once, que no se pueden cobrar-, éstos lo introdujeron en el turismo y lo llevaron a su domicilio, con el fin de que se hiciera con la documentación necesaria para sacar el dinero que le exigían a cambio de un supuesto premio mucho mayor. No se ha podido determinar si los agentes habían iniciado ya el seguimiento o si éste fue posterior. Sin embargo, los funcionarios de la Guardia Civil llegaron hasta una sucursal bancaria de la calle de Astorga a la par que los imputados y el incauto. De hecho, el hombre al que se pretendía estafar no llegó a retirar la cantidad reclamada porque un guardia de paisano así se lo indicó al cajero en el interior de la sucursal. Una vez fuera de la entidad, los guardias detenían a los individuos que acompañaban al incauto, hecho que se producía en los soportales de la calle de Astorga. La huida Posteriormente, los agentes introdujeron a los detenidos en un local de la misma calle, con el fin de no crear alarma. Sin embargo, el sigilo no impidió que el tercer implicado en el intento de timo, que esperaba en el turismo, huyera. En cualquier caso, la Guardia Civil conocía ya la matrícula del vehículo en el que abandonó La Bañeza. Al cierre de esta edición no se había precisado si el tercer implicado había sido detenido o si, por el contrario, la operación continuaba abierta.