La junta vecinal responsabiliza al alcalde de la situación al construir el edificio sin proyecto
Los médicos no pasan consulta al carecer de luz el nuevo consultorio
El regidor reconoce el problema y afirma que está trabajando para solucionarlo en los próximos días
Un grupo de vecinos protestaban ayer a las puertas del nuevo consultorio de Grajal de Ribera
Un grupo de vecinos de Grajal de Ribera, encabezados por la presidenta de la junta vecinal, Lourdes Lasarte, protestan por la falta de médico en el pueblo. Según informó Lasarte, los facultativos dejaron de pasar consulta en el mes de noviembre cuando la compañía eléctrica cortó el suministro de luz al nuevo consultorio. La presidenta de la junta vecinal apunta al alcalde de La Antigua, Carlos María Zotes, al que pertenece la localidad, como responsable de esta situación. Según señala Lasarte, el regidor utilizó el proyecto de un consultorio médico construido en un pueblo colindante para edificar éste y el tema del suministro eléctrico lo solucionó usando el enganche de luz del viejo edificio que se utilizaba como consultorio hasta la construcción del nuevo. Siempre según la versión facilitada por la presidenta de la junta vecinal, «un empleado de Unión Fenosa observó que la instalación del consultorio nuevo estaba ilegal pues habían hecho un cambio desde el viejo sin la autorización correspondiente. Desde la compañía eléctrica se le notificó al ayuntamiento dicha irregularidad a lo que el consistorio hizo caso omiso, provocando que desde el pasado mes de noviembre la luz quedara cortada». Desde entonces los médicos han dejado de pasar consulta y los vecinos tienen que desplazarse a otros pueblos colindantes para poder ser atendidas, «con el problema que eso supone al haber muchas personas mayores», comentó. Desde la junta vecinal se quejan de que el alcalde no les da explicaciones. «Nos contesta: es cosa mía, meteros en vuestros asuntos», dice Lasarte. Y añade que «el hecho de no hacer el proyecto de este consultorio por motivos económicos es algo que la junta vecinal no compartimos ya que, en la actualidad, el ayuntamiento debe hacer frente al pago de once millones de las antiguas pesetas por dos proyectos de una residencia de ancianos que no se llegó a hacer». Por su parte, el alcalde, reconoció el problema y aseguró que está realizando las gestiones para que en unos pocos días esté solucionado.