El encuentro ha pasado por diferentes etapas y ubicaciones hasta fijarse en la ribera del Esla
La feria lleva cerca de 90 años potenciando el sector primario
Desde 1920, la muestra ha sido testigo y escenario de los avances tecnológicos
Las avances del sector agrícola quedan patentes en esta imagen del 2001
Comenzó como un mercado con los mejores ejemplares de ganado y se ha acabado convirtiendo en una de las ferias multisectoriales de referencia en toda la provincia e incluso en la Comunidad Autónoma. La creación de la Feria de Febrero en 1920 de propuso como una feria de ganado que perdurara los jueves y los viernes de Carnaval, y el sábado y domingo, como mercado de pollinos y garañones. En ese año fue la corporación presidida por el alcalde Eusebio Martínez Martínez, la que impulsó este encuentro de ganaderos, que muy pronto se convirtió en una fiesta para los habitantes de la localidad y comarca coyantina. Esta feria comenzó a adquirir prestigio en toda la provincia convirtiéndose en encuentro ineludible de compra-venta para los implicados en el sector de toda la comarca del sur leonés. A mediados de los años treinta, desgraciadamente, la feria no es ajena a las terribles consecuencias de la Guerra Civil y su celebración se interrumpe hasta el año 1940, fecha en la que se vuelve a establecer. En la década de los cincuenta se produce la mayor modernización en el sector técnico de la agricultura y ganadería, con mejoras en el ámbito tecnológico e industrial, avances que pronto se verán directamente reflejados en este encuentro anual coyantino. Es en el año 1956 cuando a la muestra de ganadería se le une la primera exposición de maquinaria agrícola. La feria es testigo de cómo las máquinas sustituyen a los arcaicos aperos de labranza. Como anécdota, al año siguiente, el industrial coyantino Cecilio Marinelli Ferrajón expone una veintena de tractores de la marca Lanz. La merma en la exposición de ganado hace que en los sesenta la feria se reduzca un sólo día de celebración y se dedique, principalmente a la exposición de maquinaria agrícola. Esta celebración de un solo jueves al año se lleva a cabo hasta que en 1993 se produce un cambio de rumbo gracias al incremento espectacular de los expositores, de 71 en 1977 a más de 150 en el año 1999. Durante esas fechas la feria ha tenido varias ubicaciones, desde el centro urbano pasando por el polígono industrial El Tesoro, hasta que el pasado año, la ribera del Esla acogió por primera vez este encuentro. En el complejo de La Isla el encuentro ha conseguido los metros necesarios para que la exposición de maquinaria y las empresas que participan sean apreciadas por el visitante de forma cómoda y ordenada. El año pasado, el recinto ferial contó con unos 19.000 metros cuadrados, que este año aumentarán hasta los 24.000.