Un estudio sobre hábitos alimentarios en Astorga señala que el consumo de fruta es insuficiente
La verdura y el pescado, asignaturas pendientes en la dieta de los escolares
El Ayuntamiento diseña un programa para fomentar la dieta sana y la actividad física
Las conclusiones de la encuesta sobre alimentación se presentaron ayer a los medios
«Es necesario aumentar el consumo de verduras, legumbres, patatas y pecados» entre la pobglación infantil y juvenil de Astorga. Es una de las principales conclusiones de la primera fase del proyecto Sin prisa, pero sin pausa, que desarrolla la Concejalía de Servicios Sociales del Ayuntamiento de la ciudad. Ayer se presentaron los resultados de la encuesta realizada en todos los centros educativos de la ciudad a una población de 0 a 20 años. El estudio sobre hábitos alimenticios se fundamenta en las respuestas refelajadas en 1.041 cuestionarios, sobre un universo de 2.113 personas de las edades citadas, según datos del censo municipal, en octubre de 2007. La encargada de analizar los resultados ha sido María Jesús San Ceferino, del Hospital Clínico de Valladolid. los resultados no arrojan sorpresas, según explicaron San Ceferino y la delegada del área, Victorina Alonso. Los hábitos de los niños y jóvenes astorganos en materia de alimentación se corresponden con los del resto del país y las verduras., legumbres, patatas y pescado no son las únicas asignaturas pendientes. También el consumo de fruta es deficitario y, a medida que se cumplen años, se abandona el consumo de lácteaos. San Ceferino reconoció que sigue habiendo niños que van al colegio sin desayunar y que no ingieren alimento alguno hasta la hora de comer. El estudio recomienda consumir aperitivos, precocinados y refrescos de forma ocasional. Del mismo modo, en los maypres de edad, el consumo de alcohol no debe ser frecuente y se debe prohibir en los menores por su relación «con lo accidentes de tráfico y laborales y la violencia de género», señaló la autora del estudio. María Jesús San Ceferino indicó que «no es conveniente que sea el niño el que elija qué comer», subrayó la importancia de prectaicar ejercicio físico y de una alimentación «variada, adecuada y equilibrada, que nos entre por los cinco sentidos, no sea cara y cumpla con todos los requisitos de seguridad alimentaria». La financiación Con los resultados del estudio, el Ayuntameinto ha elaborado una serie de actividades que se desarrollarán hasta finales de año y cuyas posibilidades dependerán de que se resuelvan las ayudas solicitadas a la Agencias Española de Seguridad Alimentaria del Ministerio de Sanidad y Consumo, que podría aportar hasta 24.000 euros, y a la Junta de Castilla y León, indicó Victorina Alonso.