La siembra de la alubia de calidad se retrasa a consecuencia de las lluvias
Alubias del consejo regulador, en el expositor de una feria
De la escasez de agua al exceso. Si la sequía del invierno motivó una rebaja en el número de hectáreas que se iban a sembrar al amparo del Consejo Regulador de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Alubia de La Bañeza-León, las precipitaciones de los últimos meses han provocado que aún no estén sembrado más de la mitad de la superficie prevista. «Todos los agricultores han retirado ya las alubias para sembrar, pero no pueden entrar en los campos, excepto en zonas muy saneadas de las vegas del Tuerto y del Órbigo», explicó el director técnico de la IGP, Mario Cordero. La falta de agua llevó al consejo a prever una reducción de la mitad de las 200 hectáreas amparadas por el organismo certificador. La lluvia de abril arregló en parte la situación, hasta las 120 hectáreas para las que se han retirado simiente. Es previsible que en unos pocos días, siempre que cesen las precipitaciones, pueda continuar la siembra, aunque será en el Páramo donde la tierra tardará más en absorber el agua. Las fincas trabajadas El agua que faltó no viene bien al cultivo a estas alturas, cuando se ha sembrado la tercera parte de la superficie prevista. Sin embargo, por el momento no habrá que volver a sembrar, excepto en tres hectáreas de la variedad riñón y 2,5 de pinta. En el resto de la superficie trabajada, la planta ya ha brotado; aunque tendrá algunos problemas de hongos debidos a la humedad, no se perderá la simiente, como sucedió con las lluvias de mayo del 2007. En cualquier caso, «el frío nos está perjudicando: no favorece el nacimiento ni el crecimiento», añadió Alija. El consejo regulador continuará mirando al cielo: «Si el verano es caluroso, recogeremos en condiciones normales, pero si viene como el pasado, la cosecha no será buena» en cuanto a su cantidad. En este sentido, un clima más favorable este año podría propiciar que sembrándose menos terreno se obtuviera una mayor producción que el año pasado. A la espera de los acontecimientos y ante el retraso de la campaña, el director técnico señala como dato positivo que la variedad riñón «mejora su calidad cuando se planta entre finales de mayo y principios de junio».