El alcalde de La Pola defiende que los servicios han de ser los mismos en todas las localidades
Peredilla tendrá un depósito de 70.000 euros para su único vecino
Castañón reclama más ayudas públicas para luchar contra la despoblación de los pueblos de montaña
El único vecino de Peredilla posa junto a la fuente que abastece de agua al pueblo
redacción
El alcalde de La Pola de Gordón, Francisco Castañón, acaba de anunciar que su Ayuntamiento, ayudado por la Junta de Castilla y León y por la Diputación provincial, invertirá cerca de 70.000 euros en construir un nuevo depósito de agua en la localidad de Peredilla de Gordón. Lo llamativo de esta decisión, con la que se pondrá fin a los problemas de abastecimiento que sufre el pueblo, es que aunque en la actualidad hay empadronadas trece personas, sólo una de ellas reside en esta localidad, ubicada en la montaña central leonesa. «Desde el Ayuntamiento entendemos que hay que dar el mismo servicio de todos los pueblos, y que cada vecino tiene derecho a residir donde quiera», defiende el alcalde de La Pola de Gordón. En este sentido, Castañón destaca que aunque sólo viva una persona en esta localidad, «los servicios tienen que se los mismos que los del resto del municipio», aunque reconoce que para conseguirlo, sobre todo en localidades de tan dificil acceso como Paradilla, se tenga que realizar un esfuerzo extra para las arcas municipales.
«No hay que ver la inversión como un gasto, sino como una apuesta de futuro», destaca el pedáneo, quien considera que hay que defender este tipo de actuaciones para luchar contra la despoblación a la que se ven abocados pueblos como Peredilla. En este sentido, hace un llamamiento a las administraciones públicas para que destinen más recursos a municipios como La Pola de Gordón, que tiene que velar por mantener los servicios y la calidad de vida de 17 pedanías, y que tengan en cuenta el criterio de dispersión geográfica que siempre complica cualquier tipo de actuación en estas zonas.
En el caso de Peredilla, el alcalde se ha preocupado para que, a pesar del duro invierno de este año, el único vecino que vive en el pueblo no permaneciera ni un solo día incomunicado por la nieve. Gracias a la ayuda de las máquinas de la Diputación, después de cada nevada se han limpiado los difíciles accesos a la localidad.
Ahora, una vez presupuestado el proyecto de instalación del nuevo depósico de agua en Paradilla, el Ayuntamiento negocia con distintas constructoras la ejecución de las obras, ya que «no es facil encontrar empresas especializadas en realizar trabajos en zonas de montaña de difícil acceso», matiza Francisco Castañón.