El editor anuncia la publicación en gallego, francés, alemán e italiano de «Allá en el noroeste...»
Martínez Reñones: «La Bañeza podría acoger un gran centro de culturas campesinas»
Martínez Reñones anima a La Bañeza a regresar a su origen en el cierre de la Feria del Libro
Reñones abogó en la Feria del Libro porque La Bañeza regrese a sus orígenes agroganaderos
la bañeza
El escritor y editor de Santa María de la Isla, José Antonio Martínez Reñones, animó ayer a La Bañeza a convertirse «un gran centro de culturas campesinas», en la presentación en la Feria del Libro de su última obra, Los Durruti: una familia de vanguardia .
El comarcano Reñones, que ya ha dado a conocer su historia de la familia del anarquista José Buenaventura Durruti en Barcelona y Zaragoza eligió La Bañeza para presentar el libro por primera vez en la provincia. Además, el responsable de la editorial Lobo Sapiens dio a conocer el relato Patillo I, El niño del ataúd. Una historia bañezana con muuuuuchos cuernos , personaje sobre el que prometió nuevas entregas.
Reñones anunció nuevas ediciones en gallego, francés, italiano y alemán de Allá en el Noroeste... Una cartografía literaria del Camino en León , que recoge escritos de diferentes autores leoneses a propósito de la Ruta Jacobea a su paso pro la provincia.
La identidad bañezana
Al margen de la producción literaria, Reñones invitó a la ciudad a evitar la emulación, «para que La Bañeza se fije en lo que verdaderamente es». En este sentido, recordó que la ciudad «fue un mercado que traficó fundamentalmente con productos agroganaderos» y ahondó en su idea añadiendo que La Bañeza es «una de las pocas ciudades de España que conserva abierta una fábrica azucarera y fue epicentro de una de las grandes revoluciones agrícolas, en 1977, con el nacimiento de la Unión de Campesinos Leoneses. Aún recuerdo la que le montó La Bañeza a Martín Villa». Para Reñones, hay motivos para huir del «cosmopaletismo de cemento y farolas, que nos alejan del pasado de miseria, que supone perder la esencia, la verdad radical».
Para reñones, convertir la ciudad en un centro de las culturas campesinas de España y Europa supondría poner en marcha «algo que no existe» y responde a la identidad local. Reñones criticó el desprecio que existe del sector primario en la sociedad «cuando todos depende de éste» y manifestó «la necesidad de que alguien se ponga en cabeza de éste para darle una proyección de estudio y reflexión y no sindical y política», concluyó.