Cuelgan una pancarta denunciando el abandono de la calle Enrique de Borda
Los vecinos de la urbanización de la Ferrería de San Blas llevan tres años esperando una solución
Pancarta denunciando el abandono de la calle.
Casi tres años llevan paralizadas las obras de la urbanización de la calle Enrique de Borda, dentro del Conjunto Histórico de la Ferrería de San Blas, una situación que ha soliviantado a los vecinos, que han colocado una pancarta en la calle en la que denuncian el abandono de las instituciones. «Nadie nos hace caso», aseguran mientras el Ayuntamiento se disculpa con la Junta, que promovió y financió la urbanización. Del Gobierno autónomo no saben nada pero los vecinos reniegan del poco caso que se les hace desde el consistorio, al que pidieron ya en abril que tomara medidas preventivas de cara al verano, como el riego de la calle cada día, y nadie del Ayuntamiento se ha personado a ver como está la calle.
«Llevamos ya muchos años a la espera de que se termine la obra. Al principio, en el año 1991, tuvimos que esperar más de una década porque pertenecíamos a Patrimonio, y ahora en el 2009 no vemos finalizada la obra, han dejado media calle sin hacer desde hace casi tres años y nadie nos hace caso», así se manifiestan los vecinos que exigen conocer la fechas del reinicio de los trabajos y la finalización de la urbanización por lo que exigen una reunión urgente con el alcalde.
«Ya ni sabemos de quién es la calle, si del ayuntamiento o de la Junta y quién nos tiene que dar explicaciones y, sobre todo, soluciones». Al yuntamiento, del que dicen es responsable del otro tramo de la calle, que es el más abandonado se encuentra, le exigen una actuación de urgencia que contemple el riego de la calle durante el verano y hasta que se adopte una solución definitiva, ya que tienen que tener las casas cerradas para que no se llenen de polvo. «Queremos una información fluida y verdadera y pensamos que nos tienen un poco abandonados, ya que nos prometieron apoyo en nuestras peticiones y la realidad es que no ha sido así. No queremos que vengan una vez al año y después no aparezcan, pretendemos que el Ayuntamiento y la Junta decidan de quién es la responsabilidad y evitar la incertidumbre de los vecinos».