san MARTÍN
Los ecologistas estudian reintroducir al quebrantahuesos en Picos de Europa
En España hay más de cien aves adultas de esta especie en peligro de extinción
El quebrantahuesos sólo anida actualmente en los Pirineos.
Durante 2009 las parejas reproductoras de los quebrantahuesos en España sacaron adelante entre 20 y 23 crías, según, Gerardo Báguena, dirigente de la Fundación Quebrantahuesos.
El dato fue calificado como «bueno» por Báguena, quien recordó que en el 2007 se sacaron adelante 13 ejemplares y que el año pasado -que fue excepcional- se alcanzó la cifra de 33.
En la cifra de este año se computa el ejemplar sacado en Centro de Cría existente en las cercanías de Zaragoza a partir de un huevo recogido en un nidal del Parque de Guara, de nombre Asterix, y otro criado también en el mismo centro, recogido herido de un nido de Benasque, bautizado como Segundino.
El huevo recogido en Guara correspondía al nido de una pareja de quebrantahuesos que llevaba 22 años fracasando en la puesta, en tanto que en el caso de Benasque se trataba de un ejemplar -el segundo de la nidada- con tres días de vida y que estaba siendo atacado por su hermano, que practicaba una acción común en la especie: el fratricidio.
En España hay algo mas de un centenar de aves adultas de esta especie, calificada aún como en peligro de extinción en el país, y su hábitat de edificación se halla únicamente en los Pirineos, aunque anteriormente nidificaron en la Sierra de Cazorla y la Cordillera Cantábrica.
En la actualidad se han reintroducido ejemplares asiáticos en Andalucía, en una acción fuertemente criticada por los genetistas, por lo que tiene de peligro para el linaje autóctono.
En medios conservacionistas se destaca la necesidad de variar los espacios de nidificación, para el fortalecimiento de la especie, y en la actualidad se registra una progresiva tendencia de los ejemplares pirenaicos a la dispersión geográfica por la Península, y se estudia la reintroducción del ave en Picos de Europa.
De la población de quebrantahuesos en España, el 60% cría con regularidad y existe otro 40% que no lo hace por problemas predecibles. En estos momentos se trabaja para activar la reproducción y propiciar al menos que pongan embriones, para -antes de que mueran o sean abandonados- recuperarlos para que sean asistidos en cautividad durante cien días y volver a soltarlos en el campo.