Las cerraduras del monasterio aparecen otra vez selladas
El regreso de los monjes para la fiesta del Cristo de la Vera Cruz y la decisión de los vecinos de que no se produzcan incidentes si se celebra la fiesta según sus cánones, para, después, buscar el diálogo con los religiosos, parecen aportar calma al conflicto de Rabanal, vivido con tensión no sólo en el pueblo, sino, también, en la comarca. Sin embargo, el sellado con silicona de las cerraduras del convento por segunda vez desde mediados de agosto arroja una sombra sobre el reencuentro.
Las puertas aparecieron selladas este sábado, hecho que la Diócesis puso en conocimiento de la Guardia Civil. El cuerpo de seguridad envió al pueblo una patrulla para comprobar los daños, al tiempo que se avisó a un cerrajero para arreglar los desperfectos. Fuentes de la Diócesis aseguraron ayer que se presentará denuncia «por estos hechos vandálicos».
Por su parte, el secretario de la junta vecinal, Juan José Prieto, indicó que en la reunión de vecinos de ayer «se instó a que no se produzcan actos de vandalismo. Pensamos que ha sido alguien de fuera que quiere echar leña al fuego, pero si es del pueblo y le cogemos va mal».