Adjudican la restauración de la histórica Mina Sucesiva de Sabero
El proyecto, de 2M€, busca conservar y potenciar el patrimonio industrial de la zona. La rehabilitación permitirá restaurar los edificios que se sumarán al espacio expositivo del museo
La Mina Sucesiva fue la primera explotación moderna de carbón de Castilla y León.
La histórica Mina Sucesiva de Sabero recuperará sus edificios con una inversión de 2.084.391,37 euros. La Consejería de Cultura, Turismo y Deporte de la Junta de Castilla y León ha adjudicado las obras de rehabilitación del antiguo complejo minero a la UTE Sabero, que permitirá acondicionar los inmuebles para su futura incorporación al Museo de la Siderurgia y la Minería de Castilla y León (MSM).
El contrato, con expediente A2026/003153, se ha adjudicado tras un procedimiento al que concurrieron dos ofertas. El importe supone una baja del 0,61% respecto al presupuesto base de licitación, fijado en 2.097.184,19 euros.
La intervención está financiada por la Unión Europea a través del Plan Territorial de Transición Justa de España 2021-2027, destinado a impulsar la revitalización económica y cultural de las cuencas mineras en reconversión.
Los trabajos contemplan la consolidación estructural de los edificios, la restauración de las fachadas, la adecuación de las cubiertas y los interiores, además de mejoras medioambientales en el entorno del yacimiento. Una vez rehabilitadas, las instalaciones permitirán ampliar la superficie útil del museo, que contará con nuevos espacios para exhibir su colección permanente y organizar actividades culturales. El proyecto busca reforzar también el atractivo turístico del Valle de Sabero y conservar el patrimonio industrial de esta zona minera.
Una mina pionera
La Mina Sucesiva está considerada la primera explotación moderna de carbón de Castilla y León. Abrió en 1841 para suministrar combustible a la Ferrería de San Blas de Sabero, que lo necesitaba para fundir mineral de hierro en sus altos hornos.
Tras el cierre de la ferrería, la explotación continuó extrayendo carbón para otros usos. A finales del siglo XIX pasó a manos de Hulleras de Sabero y Anexas, empresa que mantuvo la actividad hasta 1968.
Uno de sus elementos más característicos fue el pozo inclinado. A partir de 1908, la compañía profundizó este plano mediante una moderna máquina de extracción, hasta superar los 200 metros de profundidad. La rehabilitación permitirá recuperar parte de este legado y darle nuevos usos culturales, vinculados a la historia minera que marcó el desarrollo de Sabero.