Villafranca celebra el Resucitado como colofón de su Semana Santa
La Purísima se dirige al encuentro con Jesús Resucitado en presencia de María Magdalena
La procesión del Encuentro de Resurrección, que tuvo lugar en el Jardín de la Alameda, cerró ayer los actos de la Semana Santa villafranquina, una de la más solemnes e importantes de las que se celebran en la provincia. De esta forma, a las 12.00 horas, de la Colegiata salieron simultáneamente dos cortejos, una con el paso de Jesús Resucitado, que fue portado y acompañado por hombres, y otra con las imágenes de La Purísima y Santa María Magdalena, que fueron acompañadas por mujeres y portadas por las cofrades de Santa María Magdalena que, en esta ocasión, vistieron túnica blanca y capa roja, aunque cambiaron los faroles de luz que llevan el Viernes Santo por varas adornadas con flores. Una vez en el Jardín de la Alameda y con la Colegiata de fondo, ambos cortejos se reunieron rememorando el encuentro entre el Resucitado con su madre. Todo bajo la mirada de la Magdalena. Tras la unión de los tres pasos en una procesión el cortejo regresó a la Colegiata, donde a su llegada tuvo lugar la misa de Pascua. Esta procesión fue organizada por la Orden Franciscana Seglar y por la Cofradía de Santa María Magdalena. Por otra parte, en la noche del sábado tuvo lugar el traslado de la imagen de Nuestra Señora de las Angustias desde La Colegiata hasta la iglesia de Santiago, templo donde se guarda el paso y sede de la Cofradía de las Angustias y Caballeros de Santiago, que escoltaron a la imagen en su regreso acompañados por la Banda de Cornetas y Tambores de Villafranca.