La Virgen de los Dolores paseó sus siete cuchillos ante cientos de fieles
El juez de la Vera Cruz impone la medalla al Jesús de La Borriquilla
La archicofradía de la Virgen de los Dolores recuperó, por segundo año consecutivo, la normalidad en su procesión, después de que en el 2005 y el 2006 la lluvia obligó a suspender o acortar el recorrido. La banda de gaitas Sartaina abría la comitiva traduciendo en notas musicales el intenso fervor de las decenas de fieles que acompañaban a la Virgen formando hileras, dando prueba así de la gran devoción que arranca esta imagen. Socios de la archicofradía lucieron las túnicas moradas con las que se identifica ésta, mientras los braceros mecían la talla, del año 1705, al ritmo cadencioso que marcaba una agrupación musical. Cientos de personas se agolparon a lo largo del recorrido para contemplar la hermosa estampa de la Madre derrumbada de dolor y con su corazón atravesado por siete cuchillos. La Coral Ciudad de Astorga Excelsior dedicó a la imagen un motete con oración y silencio en la confluencia de las calles Leopoldo Panero y Puerta Obispo, antes del regreso del cortejo, que despidió a la Virgen con una salve popular cantada. La cofradía de las Damas de la Virgen de La Piedad portará hoy a su titular en la procesión que partirá a las 22.00 horas del santuario de Fátima para recorrer, entre otras calles, Manuel Luengo, plaza Mayor, Lorenzo Segura, Los Sitios, plaza de la Catedral, Puerta Obispo, Calvo Sotelo y San Julián, antes de volver al santuario.