La enfermedad de Newcastle se extiende a cuatro provincias de CyL

Los focos ya han sido detectados en granjas de Valladolid, Salamanca, Ávila y Zamora y se han adoptado las medidas de inmovilización inmediata.

Explotación de pollos en León, en una imagen de archivo.JESÚS F. SALVADORES

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León

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Los focos de la enfermedad de Newcastle en Castilla y León se han extendido a Ávila y Salamanca y su número alcanza ya los 23 en la Comunidad, con presencia en cinco provincias y casi 1,6 millones de aves afectadas.

La actualización se produce después de que las autoridades sanitarias de la Junta de Castilla y León hayan notificado seis nuevos focos de la enfermedad, todos ellos en granjas de broilers, según la información del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación recogida por Europa Press.

En concreto, los mismos se ubican en Remondo (42.200 aves) y Gomezserracín (41.991) —como ya adelantó la semana pasada el consejero de Agricultura, Joaquín Antonio Pino— y Cuéllar (23.800 aves), en la provincia de Segovia; en San Vicente del Palacio (Valladolid), donde se contabilizan 70.000 aves; Narros del Castillo (Ávila), que cuenta con un censo de 23.000; y Rágama (Salamanca), con 29.000. Ninguna de las granjas tenía vacunadas las aves salvo la de Gomezserracín, que lo había hecho parcialmente y los diferentes focos se notificaron entre el 15 y el 21 de julio, según el Ministerio.

Así, el número de focos en Castilla y León se eleva a 23 y se extiende ya a cinco provincias (Ávila, Salamanca, Segovia, Valladolid y Zamora) con un número aproximado de más de 1.593.000 aves afectadas.

En concreto, los focos se localizan en Narros del Castillo (Ávila), Rágama (Salamanca), las localidades segovianas de Remondo, Gomezserracín y Cuéllar; en Olmedo, La Pedraja de Portillo (dos), Íscar (cinco), Montemayor de Pililla, Aldea de San Miguel, San Vicente del Palacio (dos), Megeces y Cogeces (dos) y Tordesillas, Alcazarén, todos ellos en la provincia de Valladolid, y Peleagonzalo (Zamora).

En todos los casos, las muestras tomadas por parte de los servicios veterinarios de la Junta se remitieron al Laboratorio Central de Veterinaria de Algete (Madrid), de referencia de la enfermedad en España, donde se ha confirmado por PCR la presencia de una cepa velogénica del virus.

Los Servicios Veterinarios han adoptado inmediatamente las medidas establecidas en el Reglamento Delegado (UE) 2020/687 de la Comisión Europea como la inmovilización inmediata de la granja afectada desde la fecha de sospecha y la realización de la encuesta epidemiológica con objeto de conocer el posible origen y granjas en riesgo por movimientos de personas y vehículos. Además, se está procediendo a realizar el vacío sanitario de las granjas confirmadas y la destrucción de cadáveres, pienso y demás materias contumaces que pudieran vehicular el virus en una planta de tratamiento autorizada.

De la misma forma, se establece una zona de restricción alrededor del foco. En los radios de 3 y 10 kilómetros hay 10 y 46 explotaciones comerciales con censo, de las que 16 ya pertenecen a otras zonas de restricción de focos anteriores.

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Además, se ha establecido la obligatoriedad de la vacunación en todas las explotaciones avícolas de producción y reproducción que no sean de autoconsumo, debiendo aplicarse, como mínimo, dos dosis en la pauta vacunal y debiendo garantizarse un nivel adecuado de inmunización mediante las pautas vacunales autorizadas, en todas las manadas incluidas en los municipios de las zonas de restricción de los focos activos y, a partir de septiembre, en toda la Comunidad.

La Junta refuerza la coordinación con el sector avícola para frenar la enfermedad de Newcastle y agilizar las ayudas

La Junta de Castilla y León intensificó la coordinación con el sector avícola para contener la propagación de la enfermedad de Newcastle y acelerar las medidas de apoyo a las explotaciones afectadas. El consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino, mantuvo hoy un encuentro de trabajo con avicultores en la localidad vallisoletana de Ataquines para informar de las actuaciones que está desarrollando el Ejecutivo autonómico tanto en el ámbito sanitario como en el económico.

En la reunión también participó el jefe del Servicio Territorial de Agricultura y Ganadería de Valladolid, Óscar Sayagués, y veterinarios oficiales de la Junta, quienes trasladaron al sector la evolución de la situación y las actuaciones previstas para controlar la enfermedad y facilitar la recuperación de la actividad.

Durante el encuentro, Pino mostró su preocupación por el incremento del número de focos detectados e insistió en que “el momento actual exige extremar al máximo las medidas de bioseguridad en todas las explotaciones”. El consejero explicó que la Junta está reforzando los controles tanto sobre la bioseguridad estructural de las instalaciones como sobre la bioseguridad operacional, relacionada con las actuaciones del personal que trabaja en las granjas.

Aunque destacó que las explotaciones avícolas de Castilla y León cuentan con un elevado nivel de bioseguridad, señaló que la situación actual obliga a reforzar los protocolos existentes, especialmente de cara a la futura repoblación de las naves una vez superada la enfermedad.

Pino aseguró que la Junta está actuando “desde el primer minuto” con transparencia y en coordinación permanente con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación para realizar un seguimiento diario de la evolución de la enfermedad y adoptar las medidas necesarias con la mayor rapidez posible.

En este sentido, explicó que el proceso de despoblamiento de las explotaciones afectadas avanza “a buen ritmo gracias” a la capacidad de respuesta de los servicios veterinarios y de los profesionales implicados. No obstante, recalcó que el principal objetivo en estos momentos es evitar la aparición de nuevos contagios mediante el refuerzo de las medidas preventivas.

Uno de los principales mensajes trasladados por el consejero al sector fue la importancia de la vacunación como herramienta esencial para proteger las explotaciones frente a la enfermedad de Newcastle. Pino instó a los avicultores a cumplir correctamente los programas vacunales, ya que este requisito será determinante para autorizar la repoblación de las granjas afectadas.

Asimismo, recomendó que todas las explotaciones dispongan de planes de contingencia específicos que permitan responder con rapidez ante cualquier sospecha o confirmación de la enfermedad.

Respecto al suministro de vacunas, el consejero explicó que la Consejería trabaja conjuntamente con el Ministerio de Agricultura y con la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios para garantizar la llegada de las dosis necesarias en el menor plazo posible.

Durante la reunión también se revisaron los protocolos de comunicación de posibles positivos, las actuaciones que deben aplicarse desde la detección de un foco y los procedimientos habilitados para que los titulares de las explotaciones puedan acceder a las ayudas y compensaciones previstas. En este ámbito, Joaquín Antonio Pino se comprometió a revisar y simplificar al máximo la tramitación administrativa para agilizar el acceso a estas ayudas.