Un Huckleberry Finn moderno llamado «Jasper Jones»
Jasper Jones
Craig Silvey. Ed. Seix Barral, Barcelona, 2010. 384 pp.
J asper Jones , la nueva novela del escritor australiano Craig Silvey, propone una historia cargada de odio e hipocresía ambientada en un tranquilo pueblo australiano donde nada es lo que parece, y donde sólo un Hucleberry Finn moderno, Jasper Jones, se alza como voz disonante.
«Madurar es muy diferente a hacerse adulto», ha explicado el autor, y de madurar y de lo que «hay dentro» de las personas y de la sociedad habla la novela.
Jaspers Jones arranca cuando Jasper, un mestizo rebelde y marginado que sufre la discriminación de la comunidad, visita durante la noche a Charles
Bucktin, un chico poco popular que quiere ser escritor, para pedirle ayuda. Charles acompañará a Jasper hasta un claro del bosque, donde se convertirá en cómplice de su horrible descubrimiento, un secreto que cambiará sus vidas para siempre.
«Es una novela dura y cargada, en cierto sentido, de furia, pero muchos buenos libros lo están. También hay esperanza, puede que sea triste, pero creo que al final hay redención; y luz», explica Silvey.
La voz del libro, conducido por el propio Charlie Bucktin, analiza desde ese primer encuentro cómo la burbuja de su infancia «explota» ante el lector, y cómo los protagonistas empiezan a descubrir el mundo «como realmente es». «Todo el mundo -”remarca Silvey-” se convierte en un adulto, adquieres derechos, tienes que pagar impuestos y ser un ciudadano responsable; todo el mundo puede hacer eso. Madurar es muy diferente, porque es algo que sucede cuando aprendemos a mirar más allá de nosotros mismos». Para el autor, que considera que esa capacidad de «entender» que da el madurar es lo que hace «rico» al ser humano, los personajes de la novela se enfrentan al mundo «según su valentía».
Charlie es para él el ser «insatisfecho» que no comprende el comportamiento de los adultos. «Aprende -”subraya-” durante la novela cosas horribles y no sabe qué hacer con ello, y no entiende por qué tantos adultos viven sus vidas tratando de ignorar esas cosas. Hay momentos de absoluto pánico cuando rompes con la infancia, pero tienes que hacerlo, porque la otra vía es fingir que el mundo es algo diferente de lo que es».
Frente a la inocencia que se rompe de Charlie está el personaje de Jasper, que da sentido a la historia porque representa todo de lo que trata el libro: la dignidad, la integridad y la honestidad. «Jasper -”confiesa Silvey-” es lo que Charlie está buscando, y lo que falta en la ciudad. Es algo que le falta también a mucha gente, más allá del libro».
Con un marcado estilo southern gothic -”utilizado por escritores como William Faulkner ( El ruido y la furia ) o Harper Lee ( Matar a un ruiseñor )-”, Jasper Jones parte de un hecho inusual para desarrollar una historia que va más allá del misterio y explora la sociedad revelando sus características culturales. «He crecido -”destaca el autor-” adorando estas historias del sureste americano, y creo que los pueblos pequeños de Australia tienen la misma atmósfera, con comunidades donde siguen existiendo las tradiciones arraigadas, los estereotipos y la discriminación por ser diferente».
Comparado con clásicos como Huckleberry Finn , Matar a un ruiseñor o El guardián entre el centeno por su temática, Jasper Jones da ahora el salto internacional a quince países precedido por el éxito de crítica en Australia y la venta de los derechos para hacer una película. «Las comparaciones -”concluye Silvey-” son excesivas, las hacen por la temática, porque el género es el mismo, pero sería ridículo sentirme mínimamente comparable a esos autores».