JESÚS FERRERO. NOVELISTA

«Las obras que me habría gustado escribir ya las estoy escribiendo»

Escritor zamorano, considerado como uno de los valores más representativos de la narrativa actual, Jesús Ferrero no se pliega a las modas imperantes. En sus preferencias literarias, coinciden autores de llamativo clasic

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NICOLÁS MIÑAMBRES
León

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­­­-”¿Es mitómano Jesús Ferrero? ¿Y maniático? ¿Exige condiciones materiales concretas o caprichosas  para escribir?

-”Mitómano lo fui mucho de joven, y hacía lo posible por conocer a escritores que admiraba: a veces conseguía deslizarme en sus casas. Así me ocurrió con Cortázar, Valente, Ory-¦ No soy maniático con la escritura. Puedo escribir en cualquier sitio, por ejemplo en un hotel.

-”¿Recuerda su primer  texto literario, ése que le animó a ser escritor? ¿Qué primera lectura le causó un impacto o emoción especial?

-”Sentí muy pronto la necesidad de escribir. Mi primera incitación fueron los romances y poesías incluidos en los libros escolares . Ivanhoe fue la primera novela «literaria» que abordé, allá por los nueve o diez años. Por esa época abordé también Pilotos de altura de Baroja, y El lazarillo de Tormes , que nos leyó en la escuela un profesor, comentándonos las palabras que no entendíamos.

-”Tenía muy claro su destino...

-”Sí, lo tenía. Hacia los quince años ya escribía con regularidad poemas a las vecinas y a las chicas en general. Es curiosa la escritura a los quince años: quieres ser totalmente lírico y generosamente sensual pero en realidad se trata de una escritura complemente instrumentalizada y que persigue un fin: seducir a Carmina. Pero eso es sólo al principio, luego te propones seducir a más gente, sin importarte el sexo y la condición. Y lo que empezó con el juego del lector único se convierte en el juego con miles de lectores, lo quieras o no. Y generalmente lo quieres.

-”¿Cuál es el recuerdo más querido o triste... de «La Comuna zamorana» en París? ¿Qué recordaba con más nostalgia de su Zamora el maestro Agustín García Calvo en el París de los sesenta?

- El recuerdo más querido son las lecciones que Agustín daba sobre los presocráticos en el café de «La Bola de Oro».

-”¿Qué fue lo que más le halagó de lo dicho en la publicación de Bélver Yin , su primera novela, tan rompedora? ¿Y lo que más le molestó?

-”Supongo que lo que más me halagó fue el elogio de los lectores y la crítica. Lo que más me molestó fue la envidia atroz de algunos de mis amigos. Cosas de la vida.

-”¿De qué obras suyas se encuentras más satisfecho?

-”De Bélver Yin , El efecto Doppler , El secreto de los dioses , Las Trece rosas , Ángeles del abismo y Balada de las noches bravas . De mis poemarios, mis preferidos son Río Amarillo y Las noches rojas .

-”¿Qué obra literaria refleja mejor el espíritu de su Zamora?  

-”La obra poética de Claudio Rodríguez, Agustín García Calvo y Jesús Hilario Tundidor.

-”¿Qué paisaje le ha causado la mayor emoción en su vida?

-”Hablaría de tres: Delfos, la desembocadura del Duero en Oporto, y la Gran Muralla.

-”Qué narradores actuales le interesan de forma especial ¿Por qué?

-”Ahora mismo, en este preciso momento, en este día y en esta hora me interesa mucho un escritor zamorano, Nacho Gallego, fallecido a los treinta años, que ha dejado tras él una obra asombrosa y muy bien escrita: El lenguaje de las células , incluida en el libro El lenguaje de las células y otros viajes , publicado por Caballo de Troya. El lenguaje de las células  posee unidad, tensión y estremecimiento y va a dejar huella, no me cabe la menor duda. Para mí ya es un clásico. Al margen de esta primicia me interesan mucho las escuelas de León y Barcelona, y algunos novelistas franceses, americanos y chinos. Navego mucho por las culturas francesa, americana y china, ya desde la adolescencia.  En «Babelia» sólo reseño novelas procedentes de esos tres universos.

-”¿Qué éxitos literarios no puede comprender?  

-”Toda esa literatura basura de catedrales y templarios que proyecta una visión totalmente falsificada de la Edad Media y en general del pasado.

-”¿Le ha deslumbrado en los últimos años alguna novela en especial?

-”Me han impresionado varias : Rimbaud, hijo , de Michon, Estrella distante , de Bolaño, La sima , de Merino, Vivir , de Yua, Suicidio , de Levé, el poemario de Colinas Noche más allá de la noche ,   El lenguaje de las células de Nacho Gallego, el ensayo de Le Clézio El éxtasis material , y algunos más-¦

-”¿Cuántos libros suele leer al mes? 

-”Mi promedio es uno a la semana, a veces dos. Pero hubo una época en que leía casi un libro al día. En verano leo más, puedo llegar a los tres o cuatro libros por semana.

-”¿Qué obra le habría gustado escribir?

-”Supongo que El banquete de Platón, pero ya se escribió hace más de dos milenios. Otra forma de responder: las obras que me habría gustado escribir ya las estoy escribiendo.

-”¿Qué novela de la primera década del siglo XXI pasará a la historia de la narrativa?

-”No tengo ni la más remota idea, fundamentalmente porque pienso que los gustos literarios van a cambiar mucho en el siglo XXI, se van a alterar mucho las jerarquías y se va a modificar mucho el criterio.  Vamos a pasar a otra dimensión de la cultura. Por otra parte, el tiempo suele ser muy irónico con casi todo lo que en un determinado momento hemos creído muy valioso. No me gustan las profecías, sólo sirven para envenenar el presente y dar falsas pistas sobre el futuro.

-”¿Cómo ha sido recibida su última novela, Balada de las noches bravas ?

-”Muy bien, tanto desde el punto de vista de la crítica como desde el punto de vista de los lectores. Tanto la crítica de los grandes diarios como la de Internet la están valorando muy positivamente, con emoción y entusiasmo. Ahora mismo no hago más que recibir cartas de lectores agradecidos. El suplemento literario del diario La Vanguardia ya la ha elegido entre las cinco mejores novelas del año.

-”Como participante en la  Feria del Libro de Guadalajara ¿qué opinión tiene de ese evento?

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-”Fue muy emocionante. No sólo me permitió abordar una vez más la deslumbrante cultura mexicana, también me permitió hacer amistad con escritores e intelectuales de Castilla y León a los que hasta entonces no había tenido la oportunidad de conocer. Hemos vuelto a reencontrarnos con México, y esta vez sin sangre y sin destrucción, gracias a la lengua común y a una visión cada vez menos exclusivista del pasado.