poesía

Más allá del deseo

atardecer, deseo azul Antonio Moclús GEU, Granada, 2014. 104 páginas.

Publicado por
josé enrique martínez
León

Creado:

Actualizado:

E ntre los quehaceres y publicaciones de Antonio Monclús en el campo de la educación, fluía el río secreto de la poesía, que se deja ver ahora en Atardecer, deseo azul . «El deseo es azul / como el crepúsculo / teñido / de atardeceres rojos», escribe el poeta. El azul es el color más frecuentado y cantado en su libro. Pero, aparte del sentido plástico, el color, adquiere connotaciones que potencian su carga simbólica. Así sucede en otros poetas: recordemos el «verde que te quiero verde», cuya reiteración en el poema de Lorca cobra intensos significados en relación con la vida, el amor y la muerte; o la Primavera amarilla de Juan Ramón, donde la repetición excesiva de tal color provoca efectos de belleza, alegría y renacer.

El color de Antonio Monclús es el azul, redundante en poemas como Azul en la noche . El azul de Monclús connota aspectos positivos, sean sueños, recuerdos o promesas: «Es azul el deseo y es tu delirio azul». Aparece en este verso otra palabra esencial: deseo. A Cernuda le sirvió para titular su obra lírica como La realidad y el deseo; y Monclús coloca al frente de su poemario una cita cernudiana: «si están en desacuerdo realidad y deseo», es decir, lo realizable y lo ansiado. Con voz personal, traduce Monclús poéticamente «las aladas palabras del deseo» en una primera parte que titula «Los ojos jóvenes» porque dibujan el paisaje interior de un poeta joven cuando compone estos poemas primeros, que celebran las «maravillas cromáticas» de una vida interior enérgica e ilusionada que cuando la agitan los «airados vientos del deseo» discurre en oleadas de voz recia y potente.

El título de la parte intermedia, Desolación del deseo , evoca otro título cernudiano, Desolación de la quimera. Descuella el poema sobre Rimbaud, su vida como imagen del fracaso del hombre que acabó traficando armas en el Cuerno de África. Es poema que sirve para explicar el estilo más propio de Monclús, que suele proceder por yuxtaposición, evitando las formas verbales y cifrando en el sustantivo la plenitud del significado. El libro se cierra con Los agujeros rojos , conjunto de poemas de los últimos años, en el «enrojecido atardecer de una vida». Hay poemas excelentes, como Alejandría o Al Dios desconocido. Es la parte más honda de pensamiento, más preocupada por la Verdad existencial e histórica del hombre, con voz más templada y reflexiva, sea para cantar «el dolorido sentir de lo que ya no vuelve» o lo que se percibe «más allá del deseo».

Cargando contenidos...