LUIS LEANTE. NOVELISTA

«La decadencia es un tema literario por el que siempre he sentido una gran atracción»

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

NICOLÁS MIÑAMBRES

E n tiempos de actividad tan febriles, es difícil entender cómo se puede armonizar la creación literaria con la actividad académica en bachillerato.

-”Es difícil compaginar la literatura con la vida profesional, porque con los años la creación literaria va ganando terreno en mi vida y va desplazando muchas otras cosas prescindibles. La literatura me eleva por encima de la cotidianidad, y mi trabajo como profesor me coloca los pies sobre la tierra y me muestra la vida tal y como es: vista por los ojos de unos adolescentes que año tras año siguen teniendo la misma edad mientras que yo maduro y envejezco al ritmo natural de las estaciones.

-”La influencia clásica parece inevitable en tu obra narrativa.

-”Aunque la mayoría de la gente habla de la influencia del cine en las estructuras de mis novelas, lo cierto es que la verdadera influencia está en las imágenes que destilan La Ilíada o La Odisea , o en esos flashback de La Eneida de Virgilio. Los temas desgarrados de la tragedia griega también están en los argumentos de algunas de mis novelas y relatos. Y, por supuesto, en la poesía está la lírica griega: Safo, Corina de Tanagro, Alceo, Estesícoro y muchos otros.

-”Recordarás sin duda la lectura de tu primera obra clásica.

-”Una obra que hizo tambalear mis cimientos literarios fue la comedia Anfitrión , de Plauto. Yo tenía catorce años, y ahí me enganché a la literatura clásica hasta el día de hoy.

-”Es curiosa tu confesión: «En estos tiempos hay que pedir perdón cuando se escribe una novela de amor».

-”Así lo pienso yo. A veces tengo la sensación de que aunque en privado leemos de todo, desde la ciencia ficción hasta las novelas de amor, cuando uno confiesa en público sus gustos tiene que cuidar la elección si no quiere ser vapuleado por los estamentos oficiales. Entre los escritores pasa algo parecido. Hay etiquetas y temas que parecen considerados de Serie B. Yo creo que en literatura sólo debería hablarse de novelas buenas o novelas malas, en distinto grado. Y las historias de amor no parecen gozar de buena prensa en estos tiempos donde la economía, la tecnología y las nuevas formas de relaciones sociales ocultan una parte de la esencia de las personas.

-”Sorprende que conozcas tan a fondo el mundo de los saharahuis y Estambul, escenarios de tus últimas novelas.

-”Lo hice por curiosidad, por deseo de aprender y, en el caso de los saharauis por mis deseo de aportar mi granito de arena a un conflicto olvidado. Viajé por primera vez a los campamentos de refugiados saharauis en 2001 y quedé atrapado para siempre por la magia del desierto y el encanto de los saharauis. Cuando quedas enganchado, es difícil escapar. Y Estambul no lo conozco como a mí me gustaría. Por eso escribí esta novela, para tratar de conocerlo mejor, entenderlo y disfrutar con lo que la ciudad y su mundillo literario me ofrecía.

-”¿Cuál fue el origen de tu vocación literaria y tu primera publicación?

-”Yo no vivía en una casa donde hubiera libros. No creo que hubiera más de media docena de libros en mi casa, contando libros taurinos y la Biblia. Pero la biblioteca de un pueblo pequeño se convirtió en un lugar mágico para viajar y conocer otros mundos. Esos libros, especialmente los de Los Cinco, pero también los cómics y novelas de aventuras fueron los que me empujaron a escribir. A los once años escribí una novela, y después seguí escribiendo hasta que en 1983 publiqué una novelita corta titulada Camino del jueves rojo , que sería mi primera incursión en la literatura «para adultos». Es un libro muy mal editado, que ganó el Premio Albacara en Caravaca de la Cruz; pero le tengo tanto cariño o más que al último de los libros publicados.

-”¿Qué títulos de la novela española y europea te han impresionado de forma especial?

1397058884 Tiempo de silencio, de Luis Martín Santos; Juegos de la edad tardía , de Luis Landero y Doctor Pasavento , de Enrique Vila-Matas. Y de narradores europeos: El Gatopardo, de Giuseppe Tomasi de Lampedusa; Sostiene Pereira , de Antonio Tabuchi y El extranjero , de Camus. Pero hay muchos más que me han removido por dentro.

-”Tendrás una impresión muy personal sobre la crítica que se hace en España.

-”En general, la crítica literaria española está al nivel de lo que yo conozco en Europa y Estados Unidos; con deshonrosas excepciones, por supuesto. En los últimos años la crítica ha ganado en honestidad, y cada vez se ven menos en las revistas y suplementos las rencillas particulares entre escritores y eruditos que abundaban hace más de una década.

-”¿Leen tan poco los alumnos como afirman algunos profesores?

-”A mí me parece que los jóvenes de hoy en día no leen tanto como les gustaría a quienes encargan las estadísticas o dirigen la cultura oficial, pero leen más que los jóvenes con los que yo convivía a su edad. Otra cosa es que lo que leen hoy no sea lo que a los adultos nos gustaría que leyeran.

-”¿Cuál es tu opinión sobre la en enseñanza actual?

-”La enseñanza es un reflejo de los tiempos que corren en la sociedad española. Es un suicidio académico dejar los destinos de la enseñanza en manos de los distintos vientos políticos que puedan correr en el país, al capricho de los tecnócratas de turno o como herramienta política para hacer oposición, gobernar o tirarse los trastos a la cabeza la mayoría de las veces. Países como Finlandia (que ocupa el número uno en las estadísticas en cuanto a sistemas educativos eficaces) tienen como norma que haya un consenso entre todas las fuerzas políticas para establecer el sistema educativo. Y lo mismo ocurre con los cambios, que son tan transcendentales y respetados como los cambios en la propia Constitución.

-”Todo el mundo sabe de la enseñanza.

-”Sí; la sensación que tengo es que aquí opina todo el mundo excepto el profesorado. Es como si un cirujano a la hora de operar estuviera escuchando la opinión sobre el modo de operar en boca del cónyuge del paciente, del bedel del hospital, de la señora que atiende la centralita telefónica o de la consejera de Sanidad de turno. Eso es precisamente lo que ocurre en la enseñanza. Todos saben más del asunto que los profesores, y se les escucha más.

-”Valderas es escenario de tu novela El canto el zaigú . ¿Cómo surgió?

1397058884 El canto del zaigú fue un deseo de jugar con una realidad, la de los pueblos castellanos en decadencia, que me fascinó y provocó una gran tristeza al mismo tiempo. La decadencia de los lugares y las personas es un tema literario por el que siempre he sentido una gran atracción. Pero yo no quería hacer un retrato de Valderas, sino recrear una forma de vida, un carácter y un paisaje que me resulta muy interesante. Valderas fue el escenario, pero los personajes son universales y podrían haberse dado en cualquier parte de España, aunque el carácter castellano les ofrezca una pátina que a mi juicio los enriquece.

-”¿Conoce la gente de Valderas la obra?

-”Aunque mi esposa es de Valderas, no soy una persona conocida, pero los amigos que tengo allí y que la han leído lo han hecho con mucha curiosidad por ver cómo reflejaba la vida en su pueblo. Hasta ahora, no sé si por prudencia o educación, nadie me ha hecho una crítica negativa de la novela.

-”Valderas para ti es más que un espacio literario-¦

-”En efecto; es como un paraíso perdido, o encontrado. Allí he escrito parte de mis últimas novelas. Es un buen lugar para perderse, para leer y escribir, estar en contacto con la naturaleza, escuchar a la gente, disfrutar con sus peculiaridades y no intentar cambiar nada. A pesar de la vida cosmopolita y de todos los viajes que llevo en los últimos años, creo que sería capaz de retirarme a vivir en Valderas sin echar de menos nada.

-”¿Qué conoces de la literatura leonesa? Posible interés por algún autor.

Cargando contenidos...

-”Aunque no les suelo poner sello geográfico a los autores que leo, lo cierto es que hace años que conozco la obra de Luis Mateo Díez, la de Julio Llamazares, o la de José María Merino, leonés de adopción. Me quedo con esos tres porque, además, son una representación de lujo. El último libro que he leído de ellos es Las rosas de piedra , de Julio Llamazares. Además, lo conservo en la parte noble de mi biblioteca, firmado por el autor.