Justo y necesario rescate de la familia de los Durruti
Los Durruti. Apuntes sobre una familia de vanguardia
José A. Martínez Reñones. Ed. Lobo Sapiens, León, 2009. 380 pp.
NICOLÁS MIÑAMBRES
E n el prólogo de la obra José A. Martínez Reñones confiesa: «En este trabajo pretendemos exponer todo el material que sobre la familia Durruti ha llegado a nuestro alcance y nos ha sido posible disponer liberalmente de él». La observación se completa con una advertencia: «lo ofrecemos como un trabajo abierto, que en cualquier momento puede volver sobre sí para incorporar más información o para corregir aquella que se probase defectuosa».
Hecha esta salvedad por parte del autor, hay que admitir que la obra es un trabajo excelente de rastreo bibliográfico y acopio documental. En cuanto al primer camino, Martínez Reñones recurre con naturalidad investigadora «A los maestros que han escrito sobre los Durruti y a los cuales se les copia (y cita) en este trabajo sin el menor recato, pero con toda la admiración. Los Abel Paz, Crémer, Wenceslao A. Oblanca, Pío Baroja-¦». Respecto al contenido documental, una somera ojeada de la obra basta para comprobar la riqueza y extensión del corpus recopilado, tanto de documentos como de material fotográfico. En el prólogo, Martínez Reñones traza una panorámica sociológica del León de finales del siglo y observa cómo «mucha corriente de radical individualismo y de necesidad comunalista se ha respirado desde que aquí se instaló la familia de los Durruti». A esa atmósfera colaboran también otros factores como son el minero, el ferroviario y la Fundación Sierra Pambley.
Estamos ante una familia de condición especial: «En la mayor parte de los Durruti -“escribe Martínez Reñones- hay dos factores indisociables: la creencia en la perfectibilidad humana y la valentía para conseguir este fin». Precedida de un «Árbol de la saga de los Durruti» y «Los orígenes de los Durruti y los Malgor», la obra se estructura en tres bloques: «Los Durruti Malgor», «Los Durruti Domínguez» y «Los Durruti Rabadán». En el apartado segundo se incluye la biografía de Buenaventura Durruti, «un niño lleno de vida y robusto en los albores del siglo XX». Su vida, apasionante, azarosa y comprometida socialmente, se recuerda en estas páginas no como objetiva pretensión biográfica sino «con su familia y con su tierra de origen, amén de incorporar algunos elementos antes no expuestos a la luz divulgativa».
El apartado se completa con otros Durruti relevantes, para terminar con «Los Durruti Rabadán», en el que figuran personajes ilustres como Cecilio o Bonifacio. En el apéndice «Otros Durruti Rabadán», se traza una detallada semblanza de Tomasa, «una persona clave en el desarrollo de los Durruti Rabadán al hacerse cargo de toda la familia a una edad muy temprana». De esta forma se rescata la imagen y el recuerdo de una familia de incuestionable influencia en la sociedad leonesa.