Dos efemérides para la historia
Cuarenta años de la Asociación Leonesa de Astronomía: historia y futuro bajo las estrellas
La ALA celebra su doble aniversario por las cuatro décadas de vida de la asociación y el cuarto de siglo del Observatorio Astronómico Pedro Duque ubicado en el Coto Escolar de León
Alberto Trapiello, vocal de la asociación; Paúl Llamazares, vicepresidente y Antonio Gómez, socio en el Observatorio Astronómico de León.
Desde los primeros siglos, la humanidad ha observado el cielo nocturno para entender quiénes somos, de dónde venimos y hacia donde vamos. Los mapas de constelaciones y las leyendas han sido habituales en distintas sociedades a lo largo de todo el planeta. Aunque en la actualidad la astronomía no tenga el mismo peso, su estudio y admiración continúa.
La provincia de León mantiene una conexión especial con el espacio y no solo porque forma parte de él, sino por importantes hitos que han marcado la historia de las últimas décadas. El pasado martes el leonés y aventurero Jesús Calleja se convirtió en el tercer español en ir al espacio y ver la curvatura de la Tierra gracias a un cohete propiedad del estadounidense Jeff Bezos.
Los leoneses Pablo Álvarez y Sara García fueron nombrados astronautas de la Agencia Espacial Europea (ESA) el 23 de noviembre de 2022. De hecho, Álvarez ya forma parte del cuerpo de astronautas europeos y García se convirtió en miembro en reserva.
Además, la región es sede de una de las primeras incubadoras de la Agencia Espacial Europea. ESA BIC Castilla y León trabaja con proyectos promovidos por startups que quieran establecerse en la Comunidad y cuenta con dos sedes: una en el Parque Tecnológico de León y otra en Boecillo en Valladolid. En septiembre de 2024, Invicsa Airtech pasó a formar parte de la incubadora gracias a su proyecto sobre un paracaídas.
Sin embargo, en el ámbito de la divulgación desde hace cuarenta años leoneses y aficionados a la astronomía se han dedicado a la observación del cielo nocturno leonés para analizarlo, comprenderlo y, sobre todo, acercar las mágicas curiosidades que entraña el firmamento a la sociedad leonesa. Son la Asociación Leonesa de Astronomía (ALA), un grupo de divulgadores astronómicos certificados y acreditados por la Federación de Asociaciones Astronómicas de España.
La andadura de esta asociación empezó gracias a un sueño que tuvo un profesor leonés de matemáticas. José María Pérez Gómez de Tejada, padre de la astronomía leonesa, fundó la ALA y fue el responsable de dar vida astronómica al Instituto Padre Isla, donde ejerció la docencia durante casi cuatro décadas.
El centro fue testigo de la creación de un observatorio en la segunda mitad de los años 60 que se mantiene todavía en la actualidad. Alberto Trapiello, vocal de la asociación, cuenta que «este fue el germen de la asociación». No obstante, este centro fue sustituido posteriormente por el Observatorio Astronómico Pedro Duque y celebra su 25 aniversario este año. «En el año 2000 se inauguró este nuevo observatorio que se ubica en las instalaciones del Coto Escolar, donde se creó una nueva cúpula y se dotó de un salón de actos al centro, entre otras cosas. Se puso el nombre en honor a este astronauta español que se encontraba en activo en el momento de la inauguración del centro y ha sido relevante para la historia de España», recalca el divulgador.
Al igual que el Observatorio, la Asociación Leonesa de Astronomía también se encuentra de celebración este 2025, ya que cumplen cuarenta años de vida desde su fundación en 1985 por el profesor José María Pérez Gómez de Tejada.
Instalaciones del Observatorio Astronómico Pedro Duque.
El Observatorio
A lo largo de su historia, la asociación ha vivido distintos momentos siempre ligados a acontecimientos astronómicos. Entre todos ellos, la construcción del Observatorio Astronómico ha sido el más destacado. Paúl Llamazares, vicepresidente de la entidad, recuerda que antes se encontraban en el CHF, pero «las instalaciones tampoco eran las más apropiadas». Su traslado al Coto Escolar marcó el rumbo de los posteriores años y abrió la posibilidad de importantes avances para los divulgadores. En la cúpula, se encuentra un telescopio reflector Takahashi Mewlon 250. Como tubo secundario tiene un refractor apocromático, el Takahasi TSA-102.
Desde la asociación afirman que se sienten «muy orgullosos» del observatorio. «Nosotros siempre decimos que el Observatorio de León es muy especial porque es el único que tiene cuatro osos: Luna, Ponderoso, la Osa Mayor y la Osa Menor. Eso no lo tiene nadie en todo el planeta», cuenta Antonio Gómez, socio de la asociación.
Cartel del Observatorio Astronómico.
El 40 aniversario
Para la celebración de sus cuatro décadas en activo, la asociación tiene previsto organizar varias observaciones en la ciudad de León. «Solemos ir mucho a los pueblos en verano, pero no hacemos tantas actividades en la capital por la contaminación lumínica. Esta es una forma de darnos a conocer», avanza Paúl Llamazares.
«Queremos que la gente se emocione. Muchas veces desconocen que existe esto aquí y se sorprenden mucho al ver los planetas y la Luna. Ahora ha llegado mucha gente joven con ganas de hacer cosas y esto ayudará a dar un empujón a la asociación. Nos gustaría que la gente conozca las maravillas que tenemos en este lugar. Tenemos la suerte de estar en un sitio rodeado de animales y naturaleza para trabajar en conjunto. Estamos muy contentos. En verano todos los martes hacemos una actividad con los niños alojados en el Coto Escolar: el ‘AstroCotoMartes’, un paseo por las estrellas y una observación del cielo. Además, todos los viernes del año nos reunimos en la sede para realizar actividades de observación y de divulgación», cuenta Gómez.
Foto tomada desde el Observatorio sobre el eclipse total de luna en enero de 2019.
Próximos fenómenos
Si hubiera que definir cuál será el próximo evento que marcará el calendario para los aficionados a la astronomía, este es el eclipse solar total de agosto de 2026. Sin embargo, el pasado viernes 28 también se produjo un evento singular, la alineación de los planetas. Mercurio, Venus, Saturno, Marte y Júpiter se pudieron observar alineados a simple vista y Urano y Neptuno, los más lejanos del sistema solar, a través de un telescopio. La Asociación leonesa organizó una observación desde la ciudad de León para observar y explicar este fenómeno a todos los interesados que pudieron acercarse.
Por otro lado, este mismo año también habrá un eclipse parcial de Sol el 29 de marzo. Una parte de La Luna se colocará delante del Sol y se podrá observar ese pequeño mordisco, si el tiempo acompaña. «Este eclipse será a muy buena hora, ya que tendrá lugar a mediodía. Nuestra intención ese día es salir a la calle y llevar los telescopios con unos filtros especiales para que los leoneses puedan observar este fenómeno», pronostica Trapiello.
Sin embargo, el gran acontecimiento previsto será el eclipse total del próximo año. Desde la asociación afirman que «León será una de las ciudades donde mejor se podrá observar y para el que nos estamos preparando». «Nos están llamando de muchos sitios incluso de Estados Unidos porque saben que la ciudad será un punto clave para ver este evento. Este acontecimiento es muy importante porque hará un siglo que no se ve algo similar, ya que en 1912 fue la última vez que se vio en león un eclipse así. Normalmente, estos fenómenos se suelen ver desde el océano», avanzan.
Según explica Trapiello la Luna tapa al Sol debido a las distancias entre ambos. «La curiosidad es por qué el disco solar y el disco lunar a pesar de la distancia a la que se encuentran se ven iguales y esto es una casualidad. Cuando miramos al Sol con unas gafas especiales o bien con un telescopio los vemos como si tuvieran un tamaño similar. El Sol es 400 veces más grande que la Luna, pero nuestro satélite está 400 veces más cerca que la Tierra. Por ello, coincide exactamente la circunferencia de la Luna con la circunferencia del Sol. Esto permite que se produzcan los eclipses totales. Estos fenómenos son muy importantes desde el punto de vista científico y astronómico debido a que es el momento en el que se observan elementos como la corona solar», cuenta.
Telescopio del Observatorio Astronómico.
La astronomía
Aunque algunos fenómenos astronómicos son solo visibles desde zonas apartadas, ciudades como León permiten la observación de ciertos elementos cósmicos «dependiendo de qué se quiera ver». Llamazares sostiene que «para observar cielo profundo como nebulosas o galaxias, es decir, cosas muy débiles, no se puede debido a la contaminación lumínica, ni siquiera desde el Coto, aunque nos encontremos en las afueras». La razón es debida a las luces LED empleadas en el alumbrado de la ciudad. «Antes teníamos una farola halógena con forma de chupa-chups que iluminaba para arriba. Entonces los astrónomos colocaban un filtro para esa farola y se podían ver cosas. No obstante, las luces LED al contar con los tres colores no poseemos ningún filtro para ello. Es una pena porque cada vez se ven menos cosas, aunque estas luces tienen sus ventajas desde el punto de vista energético», informa Gómez.
Por otro lado, Trapiello puntualiza que «para los aficionados de la astronomía, nos encontramos en un momento muy bueno porque conocemos todo lo que se sabía en el pasado y hoy en día tenemos potentes tecnologías, especialmente los telescopios en órbita que aportan las mejores fotografías, que permiten ver y analizar cosas». «Conocer el Universo es importante porque nosotros somos parte y procedemos de él. También es vital para la defensa de la Tierra ante cualquier fenómeno que pueda venir. Estamos viendo todos los días que hay un asteroide cerca del planeta, aunque hay unas probabilidades mínimas de que pueda caer. Actualmente, se pueden observar todo tipo de objetos, analizarlos y tomar decisiones para anticiparnos. En astronomía todo es a largo plazo. Tenemos años para prepararnos y predecir donde caería objetos como este», afirma.
Recientemente, un bólido se pudo observar en el cielo de León y algunos expertos apuntaron que pudo caer en algún pueblo de la provincia. Sin embargo, Llamazares explica que «aunque caiga, estos objetos suelen ser muy pequeños, por lo que es muy difícil encontrar los restos». «En el caso de los bólidos llama mucho la atención la luz que da. En 2005 cayó uno en la zona norte de Palencia y fueron algunos miembros de la asociación y encontraron el fragmento. De hecho, la pieza número 1 del Museo de León es un fragmento de meteorito encontrado por nosotros», cuenta.
Por otro lado, no se puede entender la astronomía sin su parte espiritual. Antonio Gómez recalca que «En los tiempos que corren, donde abunda lo superficial y lo materialista, el tener contacto con la astronomía desde un punto de vista espiritual es importante para la sociedad». «Un astrónomo catalán Josep Comas Solà decía que la astronomía era una ciencia eminentemente espiritual. Yo lo considero así. Ves cosas en el telescopio y a simple vista como puntitos, pequeñas manchas… No obstante, el saber qué es eso que vemos y está tanto lejos, lo que pudo haber allí, conocer de dónde venimos… Todo esto te hace pensar», sostiene.
Precisamente, esa parte espiritual reconocen que es una de las dimensiones más «importantes» de la astronomía en la actualidad, ya que «nosotros formamos parte del Universo». «Siempre decimos que si tú vives en un edificio y conoces el nombre de cada persona, la relación con esas personas es más personal y especial. Esto pasa en la astronomía con las estrellas. Mucha gente de la asociación sabe donde está cada una y por qué les pusieron ese nombre. Conoce su historia. Esto nos hace tener una conexión más especial con lo que hay arriba», aclara Gómez.
Además, Trapiello recuerda que «cuando miramos al espacio vemos en realidad el pasado». «La Estrella Polar está a 400 años luz de nosotros y quiere decir que la luz generada por la estrella ha tardado cuatrocientos años en llegar aquí. Nosotros estamos viendo cómo era la estrella hace 400 años. Mirar al cielo es mirar al pasado», concluye el divulgador.
Foto detalle del telescopio del Observatorio Astronómico Pedro Duque.