Porsche Hybrid 918 RSR. laboratorio de carreras
Coupé con motor central como banco de pruebas tecnológico Porsche riza el rizocon una segunda propuesta «verde» para competición. El 918 RSR (767 CV)con tecnología híbriday tres motores, unode combustión y dos eléctricos, quese conv
Otro carrerista verde. Aunque todavía sin fecha de producción (quizá no antes del 2013), la luz verde al proyecto 918 Spyder trae aparejada otra espectacular propuesta limpia para las competiciones: el 918 RSR híbrido, un biplaza coupé con motor central de combustión interna (563 CV) y otros dos motores eléctricos en las ruedas delanteras que acaban por sumar 767 CV de potencia total.
Sólo un estudio en fase de prototipo, como en su día el 911 GT3 R Hybrid (que ya mostró sus cualidades en Nürburgring y en Le Mans Series), el impactante 918 RSR no tiene aún fecha de presentación en competiciones, aunque sí que se podrán utilizar algunas de sus innovadoras soluciones, como puede ser el caso del aprovechamiento del monocasco ligero realizado en fibra de carbono con refuerzo plásticos, mientras el motor V8 es una evolución del utilizado en el RS Spyder de competición (563 CV).
Los motores eléctricos montados en ambas ruedas delanteras entregan 102 CV cada uno, lo que se traduce en el mencionado pico de potencia de 767 CV, una potencia adicional procedente de la energía generada durante las frenadas y que se almacena en un acumulador inercial. Es decir, un motor eléctrico provisto de un rotor que gira a 36.000 vueltas para almacenar energía, que el piloto puede utilizar en momentos puntuales (alrededor de 8 segundos, en aceleración o adelantamientos) con sólo pulsar un botón.
En un guiño a la época de los gentleman driver, el interior, de marcado ambiente racing, ofrece un envolvente asiento baquet tapizado en piel marrón, lo que tampoco impide a Porsche combinarlo con la moderna tecnología de la pantalla digital mediante la cual el piloto recibe información, además de un display en la columna de dirección que muestra la recuperación de energía y unas luces situadas sobre el volante que indican el momento idóneo para el cambio de marchas.
Además, en lugar de la vanguardista y ergonómica consola central con interfaz táctil prevista para el 918 Spyder, el puesto de conducción del 918 RSR está dividido por una minimalista consola donde se agrupan los interruptores mientras, a la derecha del piloto, en sustitución del segundo asiento que no se utiliza en carreras de circuito, se sitúa el acumulador inercial.
Desde la arraigada tradición que mantuvieron durante varias temporadas en las carreras de Resistencia los Porsche 908 cola larga (1969) y 917 cola corta (1971), los ingenieros de la marca han creado un nexo de unión en base a la filosofía: «La forma sigue a la función».
Un ventilador a la vista -”como en los míticos 917-” situado entre los tubos de entrada de aire y un spoiler trasero con las dimensiones del que monta el RS Spyder, acaban por enfatizar, aún más si cabe, un diseño potenciado por el singular color «azul cromo líquido metalizado» especialmente creado para el coche laboratorio 918 RSR, que la marca Porsche no tiene inicialmente previsto comercializar en serie.