SsangYong Tivoli. Ahora… también en diésel
Precio competitivo, gran habitabilidad y versiones de tracción total. El Tivoli, puntal de la renovada SsangYong, redondea su gama con un turbodiésel (115 CV) y una versión de gasolina asociada al GLP (gas licuado de petróleo). Su tarifa va desde los 18.000 a los 24.500 euros.
El Tivoli se convierte en la gran apuesta para la nueva etapa de SsangYong.
Estética… y ‘un poco’ más. SsangYong convierte al Tivoli -SUV compacto- en ‘santo y seña’ de su nueva etapa bajo los auspicios de la indú Mahindra.
Para nadie es un secreto de las nuevas propuestas de todoterrenos pequeños se están convirtiendo en las ‘perlas’ de un segmento emergente en el panorama europeo; así que, nuestro protagonista, que saltó a la palestra en junio pasado, tendrá que vérselas con enemigos tan novedosamente correosos como el Captur de Renault -‘un hueso’ …-, el Vitara de Suzuki o el Cx-3 de Mazda… no está mal ‘la compañía’ .
El fabricante continúa insistiendo con su ‘mantra’ de alternativa asequible aderezado, eso también, con una estética de lo más ‘rupturista’ ; habrá que ver como resiste el paso del tiempo esa altísima línea de cintura y, en general, esas ‘musculadas’ formas que, a lo mejor, acaban ‘pesando’ en el ánimo del usuario… con el paso de los años.
Sea como fuere, el caso es que el Tivoli entra por los ojos… y por el bolsillo.
También la llegada de la motorización turbodiésel viene a ‘salpimentar’ los catálogos del modelo y, de paso, los de sus enemigos naturales ; por no hablar del ‘paquete’ GLP que, por 1.750 euros adicionales, puede montarse en el motor de gasolina de 115 CV, cuya tarifa oscila entre 14.900 y 18.500 euros, y que cuenta también con los mismos 5 años de garantía que SsangYong ofrece para el Tivoli.
La ‘directa respuesta al volante’ que ofrece el Tivoli, se convierte -también en el gasóleo-, en una de las bazas de un coche con buena postura de conducción, generosa habitabilidad interior y que ofrece la posibilidad de elegir entre tracción delantera y total 4x4, y entre cajas de cambio manuales de 6 marchas y automáticas de nueva factura.
Consecuencia: ‘divertimento’ dinámico, reacciones nobles y aplomadas en las trayectorias y con un eje trasero -incluso el torsional- que ‘sigue’ sin problemas a lo que ‘se le diga’ desde las ruedas motrices. Quizá un punto rumoroso -el motor-, aunque tampoco tanto como para ‘molestar’ a la confortabilidad general de un coche que cumple con lo exigible en el segmento de militancia. Con, eso también, curiosidades como que la rueda de repuesto es de serie en las versiones 4x4 y opcional en el 4x2… bueno.
Si ya se ha dicho que la económica es la gran baza que juega el Tivoli, tampoco se queda corto en equipamiento: climatizador, ordenador de a bordo, control de velocidad, radio-CD, pantalla táctil (7 pulgadas), retrovisores con regulación eléctrica, llantas de 16 o 17 pulgadas y hasta ‘delicadezas’ como la tapicería mixta cuero/tela.
Las luces diurnas delanteras y traseras, la personalizada vista lateral merced a los abultados -abultadísimos- pasos de rueda, los asientos semi-baquet en un interior bien realizado, un maletero entre 423 y 1.115 litros y, sobre todo, la posibilidad de adquirir un ‘coche a la carta’ (hasta 66 combinaciones entre vinilo/pintura y más de 36 con franjas) maximizan las posibilidades comerciales de un Tivoli que se convierte en ‘el’ referente de la nueva SsangYong.