Lancia Pu+Ra HPE. Manifiesto… ornamental
Fuente estilística… persiana veneciana.
JAVIER FERNÁNDEZ
Futuro… en la memoria. Stratos, Rally 037 y Delta, tres ‘bestias’ de carreras, creadas para ganar… una relación perfecta entre primarias formas geométricas, al servicio del máximo rendimiento.
Ahora, el Lancia Pu+Ra HPE, parece tomar el ‘electrificado’ relevo con, eso también, inconfundibles pinceladas como telón de fondo: una suerte de reinterpretación del Beta HPE, de las curvadas líneas del Aurelia y Flaminia… una carrocería cuajada de guiños al histórico pasado ‘Lancista’.
Tal parece que los futuros modelos del fabricante transalpino llevarán este sello, heredarán la filosofía del Pu+Ra HPE recientemente desvelado: versiones híbridas y eléctricas del Ypsilon que se lanzará el próximo año 2024, plegándose finalmente a la electrificación total en 2028 —¿largo me lo fiáis?— con el lanzamiento del —entonces— nuevo Delta. Bueno…
Circulares o triangulares, formas que perfilarán los futuros catálogos de Lancia, permitiendo —al decir del constructor— conectar así con el icónico diseño de mágicos modelos que en Lancia han sido; permitiendo —sostienen en Lancia—, no sólo recuperar ‘apellidos’ —el de HPE es un buen ejemplo de ello—, también propiciar que conductor y acompañantes se encuentren ‘como en casa’ a bordo del ‘estratosférico’ Pu+Ra HPE… como también en su día lo fuese el Stratos, tanto por la profusión de superficies acristalas como por la utilización de «materiales cálidos» en la asociación de Lancia con el diseño de los muebles firmados por Cassina: llamativos asientos en un habitáculo con alfombras redondas, mesitas delanteras y traseras, además de una consola central semejante a una lujosa encimera acristalada.
El aerodinámico exterior que luce la carrocería de nuestro protagonista, encarna los principios de un innovador ‘lenguaje de diseño’ en la marca: puro y radical, donde los volúmenes de los nuevos coches vienen a crearse merced la intersección de icónicas formas elementales —círculo y triángulo-combinadas con eclécticos detalles… imperecedero diseño italiano.
El acrónimo HPE (del inglés ‘High Performance Estate’) se utilizó por primera vez en los años 70 para el Lancia Beta, como símbolo de deportividad y funcionalidad.
«Progresive Green», denominación de la tonalidad que luce el Pu+Ra HPE; ‘progresivo’ porque mira al futuro de la marca y ‘verde’ por sostenibilidad: verde azulado, con un cálido toque dorado que, realizado en metal líquido con pigmentos de última hornada, rinde culto al imperecedero Flaminia Azzurro Vincennes; mientras en el lateral destaca el nuevo logotipo de Lancia, como expresión de los también nuevos códigos gráficos de una marca, que tampoco olvida su herencia: el volante, la bandera, el escudo, la lanza y las letras.
En el capítulo motorístico, la escasa información técnica de la que se dispone, apunta hacia la electrificación total; una suerte de ‘manifiesto’ con el que Lancia promete alrededor de 700 kilómetros de ‘enchufada’ autonomía en los próximos diez años… a la búsqueda del esplendor perdido.