Ford renueva sus monovolúmenes grandes

Mayor carga ecológica en los motores de los S-Max y Galaxy

Publicado por
JAVIER FERNÁNDEZ
León

Creado:

Actualizado:

Sin cambios estéticos radicales. El nuevo tetracilíndrico de 2.0 litros (fabricado exclusivamente en Almusafes-Valencia) está realizado en aluminio, rinde 203 CV y entrega 35,6 metros/kilo de par entre 1.750 y 4.500 vueltas, lo que propicia una elevada elasticidad de funcionamiento.

Unido al cambio «PowerShift» de 6 velocidades y doble embrague (primicia en los coches grandes del óvalo), este motor homologa un consumo medio de 6,4 litros y emite 189 g/km de CO2, lo que supone una rebaja del 19% con respecto a la actual mecánica de 2.3 litros y 163 CV; lo que tampoco impide obtener unas prestaciones auténticamente deportivas: 8,5 segundos en aceleración de cero a cien (S-Max) y 8,8 segundos para el Galaxy, con puntas de 221 y 217 por hora respectivamente.

Memos significativa es la evolución del gasóleo. El conocido 2.0 litros TDCI (Duratorq) se conforma -”lo que no es poco-” con reducir sus emisiones para cumplir con la norma Euro5, a la vez que se sustituye la actual versión de 140 CV por tres niveles de potencia: 115, 140 y 163 CV, que entregan otros tantos respectivos par de máximos: 30,6; 32,6 y 34,6 metros/kilo. Las dos versiones más altas pueden combinarse opcionalmente con al cambio de 6 marchas y doble embrague. Con la caja convencional manual de 6 velocidades, el fabricante declara un consumo medio de 5,7 litros a los cien kilómetros y unas emisiones de 152 g/km de CO2.

Nada menos que 700 componentes refrescan las nuevas gamas del S-Max y el Galaxy, con un diseño exterior que, si bien no cambia radicalmente, sí que busca personalizar ambas propuestas.

La elegancia preside el frontal del renovado Galaxy: parrilla trapezoidal aderezada con bandas horizontales cromadas, nuevos faros antiniebla y, en las versiones más altas de la gama (Ghia y Titanium) otras barras cromadas que se añaden a la parte superior de la parrilla. La zaga incorpora luces LED -“del mismo color de la carrocería en su parte inferior-” y barras de techo de nuevo diseño.

El interior es ahora más lujoso y equipado, realizado con nuevos materiales y tonalidades, montando además un nuevo sistema escamoteable para la tercera fila de asientos.

En el S-Max se opta por una estética más deportiva: generosa «boca» trapezoidal en negro brillante y parachoques delantero más bajo, con luces diurnas de LED en los acabados más altos de la gama (opcionales en el Trend), mientras en el costado de la carrocería un perfil cromado enmarca las superficies acristaladas.

También las versiones más altas de la gama S-Max mantienen el techo panorámico acristalado (cortinillas parasol eléctricas), ahora con una nueva consola multifuncional de techo (porta gafas, espejo de «vigilancia» para niños-¦) y con un sistema LED de iluminación interior.

Se ha rediseñado el portón trasero, enmarcado ahora por nuevos grupos ópticos (iluminación LED) que se «adentran» más hacia los costados, incrementando así la sensación de deportividad. Además, una llamativa tira cromada encuadra el tirador de apertura del portón.

Ambos modelos, S-Max y Galaxy, adoptan un innovador sistema «anti-punto ciegos» en el retrovisor (radarizado), muy útil en este tipo de vehículos por sus dimensiones, y también un nuevo sistema opcional de cierre de las puertas traseras -”para niños-” y ventanillas traseras con desactivación.

Adopciones a las que se unen otras ya conocidas en los catálogos del óvalo, como la cámara de visión posterior o el llenado del depósito de combustible sin tapón.

Mondeo, nuevos motores

Con la oferta de una gama significativamente potenciada, el Mondeo se une a la cascada de mejoras aplicadas por el óvalo en sus monovolúmenes altos de gama: motor EcoBoost (203 CV gasolina) unido de serie al cambio automático PowerShift (6 velocidades, doble embrague) y la última versión del turbodiésel 2.0 TDCi en su nueva variante de 163 CV. En este caso, el cambio automático es opcional.

Cargando contenidos...

Por cierto -”para los amantes de las curiosidades-” que Ford parece estar considerando la posibilidad de vender en el mercado europeo los lujosos Lincoln, su marca premium en EE.UU., habida cuenta que con la venta de Volvo, el óvalo se ha quedado sin representante «europeo» en ese exclusivista segmento comercial.