Durruti: «En España las ayudas son nulas o escasas»
El primer tren que circuló por Alemania, a la izquierda. Al lado, una locomotora entra en el bosque.
España presenta un panorama bien distinto. El presidente de la Asociación Leonesa de Amigos del Ferrocarril (Alaf), Buenaventura Durruti, denuncia que las ayudas son «nulas o escasas» para poner en marcha el material histórico de locomotoras, coches y vagones. «Renfe y Adif ni están ni desgraciadamente se les espera», lamenta. Recuerda que la ley del sector ferroviario excluyó a estos trenes y «las trabas burocráticas son muchas y la colaboración real poca».
Durruti critica que este patrimonio no goce de la «suficiente sensibilidad» por parte de las autoridades, que tuercen su mirada y «no destinan recursos ni formación hacia los trenes históricos en su capítulo de Responsabilidad Social Corporativa». «Renfe ni tan siquiera es capaz de tener un solo tren en un país dedicado al turismo», explica Durruti, quien asegura que el Tren de la Fresa en Madrid lleva en su cabeza una Mikado, pero empujada por una locomotora moderna, «con lo cual es puro atrezzo», subraya. Considera que las asociaciones que mantienen gratuitamente sus propios trenes son «mal vistas, sino apartadas como un estorbo», en una clara divergencia con la apuesta alemana. Existe un libro editado en Madrid que lleva por título «Del vapor al AVE». En él se analiza la evolución del ferrocarril español, pero ¿porqué no puede combinarse la alta velocidad con el respeto por la historia ferroviaria? Alemania ha demostrado esta posibilidad.