«Déjame la moto, que quiero darle una vuelta a mi novia»

Tras el paseo en moto las caras brillan de satisfacción.

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

Los paseos en moto de Moteros Solidarios ya cuentan con todo un anecdotario sobre dos ruedas. Desde quienes se agarran al pantalón del motorista porque no quieren bajarse hasta los entrañables abrazos que comunican la confianza que tienen en quien conduce. «No tienes pelo, ¿de qué color es la moto?», le preguntó a Ramón Carro uno de los participantes en la actividad, con ceguera.

En el clima de relajación y confianza que se crea en la actividad ha habido hasta algún atrevido que le dijo a un motorista: «Déjame la moto que tengo novia y quiero darle una vuelta». A los moteros les ha sorprendido «lo cariñosos que son y la cantidad de formas que tienen de expresarlo, cada uno a su manera. Te devuelven mucho más de lo que te imaginas».

En la última actividad organizada en colaboración con Amidown tanto chicos como chicas querían subir a la moto del padre de Andrea, José Antonio Herrero, a quien conocen porque casi a diario le ven llevando a su compañera al centro de Amidown.

«La traigo a la asociación en moto y me manda adelantar, le encanta», señala Herrero, que al final se sumó a la comitiva de Moteros Solidarios. «No paramos, se subía uno y bajaba otro», comenta. En un circuito tan reducido recorrió 40 kilómetros. Es el último fichaje para el voluntariado para Moteros Solidarios.

Cargando contenidos...

«Tras la primera vuelta y observando a los compañeros, empiezan a manifestar preferencias. Piden las motos más grandes (las hay con música) otros empiezan a preferir la moto roja que parece más deportiva. Otros empiezan a seleccionar: En esta ya me monté, quiero probar la verde-¦», cuentan en Amidown.