La vida cotidiana en el hotel city plaza
En palabras de David Iturregui, «el hotel City Plaza es visto por la gente como el mejor lugar para los exiliados en Atenas». Las condiciones allí son cada vez más óptimas, y los propios refugiados hacen las labores de limpieza. «Las habitaciones están pulcras», comenta al respecto el artista leonés. La vida en el Plaza para David fue una aventura desde el primer día. «Dormía con otras personas en la terraza del séptimo piso», recuerda el dibujante. «Tampoco pasaba nada, porque la temperatura de Grecia en verano invitaba a ello perfectamente», añade. El hotel tiene agua corriente y electricidad actualmente, además de un pozo eléctrico de donde se saca agua limpia y potable. Un estadio de baloncesto en desuso, convertido en almacén, contiene los suministros que van al Plaza —y los demás campos de refugiados de la capital helena—. En cuanto a los refugiados, David cuenta que los sirios y los afganos, las dos mayorías en el Plaza, «mantienen buena relación pero no se llegan a juntar». «Solo hay amistad entre sirios y afganos en el caso de los niños y adolescentes», añade. Un ejemplo de amistad sirio-afgana son los dos muchachos retratados a la izquierda de estas palabras, Ali y Bashir.