EL EJEMPLO
Bilbao y el Guggenheim
ALFREDO ALDAI
|||| El desarrollo de una ciudad va unido de manera indisoluble al urbanismo y éste a su vez a los canales de comunicación y a la creación de centros que se conviertan en polos de atracción. El modelo para comprender lo que el desarrollo de esta política municipal puede generar lo tenemos en Bilbao. Esta ciudad, así como el País Vasco, han venido sufriendo durante las últimas décadas una crisis provocada por el fin de lo que hasta entonces había sido el motor industrial en una manera semejante a la que tuvo lugar en el norte industrial de Gran Bretaña. La reconversión de la industria generó la depresión de algunas de estas zonas. Sin embargo, este panorama comenzó a cambiar en los años noventa gracias al comienzo de un desarrollo económico provocado por la inversión pública, la diversificación industrial y el cambio físico de la ciudad. Ejemplos importantísimos de este nuevo concepto del País Vasco son el Guggenheim, el Centro Vasco de Arte Contemporáneo Artium, Chillida-Leku, el Palacio Euskalduna, y el Kursaal. Centrándonos en el Guggenheim, es indudable el vuelco que este centro cultural ha provocado en el desarrollo de la ciudad. Si nos fijamos en primer lugar en el impacto económico, en menos de cinco años el museo, inaugurado en octubre de 1997, ha generado una actividad económica cifrada en más de 775 millones de euros, un importe diez veces superior a su inversión y las instituciones públicas, por la vía de la generación de ingresos fiscales adicionales que ha producido esa actividad, 120 millones de euros, han recuperado la inversión que requirió la construcción del edificio. Al mismo tiempo, el museo ha contribuido al mantenimiento de 4.100 puestos de trabajo anuales. Además, todo lo que ha llegado después: el Euskalduna, el Metro de Foster, el Puente de Calatrava, la nueva terminal de Sondika y la reforma del Museo de Bellas Artes, ejemplo claro de revitalización urbana, no podrían haberse desarrollado sin el que ya se conoce como «efecto Guggenheim». Esta es la senda que León debe perseguir.