Pathfinder, la renovación del todocamino firmado por Nissan
Robusto y versátil. Habitáculo capaz para siete plazas y musculado aspecto estético. Dos mecánicas y tres acabados con una tarifa que comienza en 33.500 euros.
Filosofía de todocamino en apariencia y condiciones dinámicas dignas de un verdadero todoterreno. El nuevo Pathfinder viene a dar un golpe de tuerca y a seguir la herencia comercial marcada por el Terrano, que seguirá vendiéndose. La gama del Pathfinder se estructura en torno a dos potenciadas motorizaciones, un gasolina V6 (269 CV) y un turbodiesel tetracilíndrico (174 CV), y a tres acabados (XE, SE y LE), uno de ellos con 7 plazas en un amplio y lujoso habitáculo claramente inspirado en las realizaciones americanas de un segmento que gana adeptos cada día. Fabricado en España e inspirado en el prototipo Dunehawk y aún disponiendo de una reductora, al más puro estilo TT, el fabricante prefiere encuadrarlo en la categoría SUV, por mucho que su operatividad «campera» lo aleje bastante de los todocamino al uso. Con el concurso de un nutrido grupo de ingenieros españoles -más de 40- que han trabajado durante dos años en Japón y Estados Unidos, los nipones de Nissan han querido demostrar, con un evidente guiño a los amantes del off road , que la operatividad no está reñida con un lujo y unas pinceladas estéticas que colocan al Pthfinder bastantes enteros por encima de lo que venía siendo habitual en los TT de la marca. Con 4,74 metros de longitud y una batalla tan «panorámica» como que alcanza los 2,85 metros, el Pathfinder es capaz de alojar hasta 7 plazas en un habitáculo que puede cambiarse hasta en 64 teóricas -y prácticas- configuraciones. De forma que la modularidad es una de las principales cartas que juega el nuevo Nissan, con soluciones tan vanguardistas como una tercera fila de asientos escamoteables, incluso la posibilidad de abatir totalmente 6 asientos, incluido el delantero derecho, y de proporcionar un cómo acceso a las plazas de la última fila. La guinda de la capacidad de nuestro protagonista es una zona de carga, cuadrada y diáfana de suelo, con una capacidad inicial de 190 litros y que llega hasta los 2.091 litros y cuyo portón trasero cuenta con la posibilidad de abrirlo por partes, sólo la luneta o todo el conjunto. Incluso el fabricante aprovecha la «magnitud» del interiorismo para ofrecer soluciones de evidente inspiración monovolumen: una veintena de huecos de diferentes tamaños para el alojamiento de los más diversos objetos. Desde el primer escalón de gama el equipamiento del Pathfinder es muy completo, contándose con elementos como el climatizador, un sofisticado equipo de sonido y llantas de aleación. Mientras, en las versiones más equipadas, se dispone también de regulación eléctrica para los asientos delanteros, también volante y pedales regulables, sistema de navegación por satélite y hasta una cámara angular para ayuda en las maniobras de marcha atrás; una solución, dicho sea de paso, muy querida por Nissan que también la utiliza en varias otras realizaciones de sus catálogos. Por lo que se refiere a las implantaciones mecánicas, el Pathfinder adopta el turbodiesel de 2.5 litros y 174 caballos, basado en el del X-Trail 2.2; además de un potente V6 gasolina -de la familia VQ 40 DE- que cubica cuatro litros de cilindrada y entrega 269 caballos, exclusivamente unido a la caja automática de 5 relaciones. El gasóleo puede combinarse con la caja manual de 6 velocidades o con la automática de 5. El fabricante baraja unas previsiones de comercialización en torno a las 25.000 unidades de Pathfinder en Europa, de las que alrededor de 6.000 se venderán en España hasta finales del presente ejercicio.