Fiat Punto... Grande, el revulsivo
Amplio habitáculo y generosas ofertas mecánicas, con especial hincapié en los gasóleos. El Punto se hace tan Grande que hasta se permite el lujo de, casi, saltar de segmento y hasta de adoptar la estética de un frontal inspirado en... Maserati.
Fiat no se ha parado en barras a la hora de elegir denominación para su nuevo Punto: Grande lo «apellida» el fabricante transalpino en una clara puesta por un modelo que podría acabar convirtiéndose en el revulsivo que le permitirá a Fiat remontar comercialmente y, desde luego, poner fin a su particular travesía del desierto . De momento, los responsables de Fiat se muestran tan optimistas como para anunciar que, para finales de este mes de septiembre, su deuda se habrá reducido a la mitad, máxime tras la liquidación de su alianza con General Motors, y que el grupo volverá a los «números negros» a finales del presente año, con la venta de 360.000 coches cuando se cierre el ejercicio 2005. El Grande Punto -como el también nuevo Croma- será el auténtico puntal de esa renovación con, entre otras cosas, el marchamo de salir al mercado luciendo «cinco estrellas» EuroNCAP (tres para el apartado infantil y otras tantas en protección de peatones). Tal como también han hecho otros de sus enemigos naturales (el nuevo Clio de Renault o el ya próximo 207 de Peugeot) el Punto hace honor a su renovado apellido (Grande) lanzando a la palestra 4,03 metros de longitud, lo que acaba por situar al polivalente italiano en plano de igualdad con realizaciones del segmento -teóricamente- superior. Eso sí, una vez desparezca de catálogo el actual -¿pequeño?- Punto, lo que se producirá de aquí a un año, quedará un perceptible hueco entre el Panda y el Grande Punto, que podría llenarse... con un nuevo Seicento; más grande que hasta ahora conocido, es decir, cercano al Grande Punto aunque, lógicamente, bastante más espartano que éste. Pero... no adelantemos acontecimientos. Lo que ahora nos ocupa, y no es poco, resulta ser cuatro centímetros suplementarios de batalla y, por ende, una acrecentada habitabilidad en un interior que goza de mayores comodidades y equipamiento: volante telescópico (regulación en altura y profundidad), una buena postura de conducción, una generosa y práctica consola central, asientos envolventes... El Grande Punto se ofrece con carrocerías de 3 y 5 puertas y en cuatro acabados: Active, Dynamic, Emotion y Sport (sólo en carrocería tres puertas éste último). Mientras el equipamiento de serie comporta 6 airbag (opcional el de rodilla para el conductor), ABS, elevalunas eléctricos delanteros (traseros desde el Dynamic en la carrocería de cinco puertas), cierre centralizado con mando a distancia, radio con CD, ordenador de consumos, dirección Dualdrive, etc. Lógicamente, conforme se sube en el escalonamiento de gama se cuenta con otros elementos más sofisticados (climatizador bizonal, sensores de faros y limpiaparabrisas, control de estabilidad, ESP y de tracción ASR). Seis serán las iniciales mecánicas con que saldrá al mercado el Grande Punto, con especial incidencia en los gasóleos de última hornada: 1.3 Multijet de 75 y 90 caballos (ambos multiválvulas, aunque sin o con turbo de geometría variable). Las dos variantes Multijet 1.9 entregan 120 y 130 caballos (éste último exclusivamente asociado a la terminación Sport) unidos a cajas manuales de 6 velocidades. Las discretas propuestas de gasolina (8 válvulas ambas) vienen dadas por el 1.2 (65 CV) y por el 1.4 (77 CV) con cajas de manuales de 5 marchas. En enero llegará un 1.4 litros de 16 válvulas (95 CV) y también se baraja, a más largo plazo, un drástico 1.6 Turbo de 180 caballos con, eso también, una mágica denominación añadida... Abarth.