Un escúter ágil y rápido
Yamaha lanza un nuevo modelo para el carné B, basado en la versión de 250 centímetros cúbicos, que combina diseño, practicidad y prestaciones
La filial española de la marca desarrolló el año pasado un escúter de 250 cc que se fabrica en su totalidad en Barcelona. Aprovechando el éxito de la propuesta, Yamaha ha optado por sacar un «hermano pequeño» de 125 cm3, idéntico salvo en el motor, a la versión del cuarto de litro, y a un precio de 3.699 euros. Combina la filosofía de máxima capacidad de carga con un diseño atractivo, una mecánica moderna y un comportamiento ágil. Para este X-Max, que por su tamaño se engloba dentro de los gran turismo, se ha creado un nuevo motor de cuatro tiempos con inyección electrónica, que facilita un funcionamiento suave y elástico del propulsor, y 14 caballos de potencia, cifra que pocos modelos de su segmento alcanzan. La mecánica cuenta también con un sistema de refrigeración líquida y culata de cuatro válvulas, lo que mejora las prestaciones del vehículo y permite aprovechar al máximo la potencia disponible. El desarrollo está pensado para que alcance una buena velocidad punta y aunque es perezoso al principio, llega a los 110 km/h en llano y a 130 km/h en bajada. Además de la velocidad, la estabilidad y la frenada son de lo mejor de la categoría. El aplomo que transmite se debe, además del chasis, al tamaño de las ruedas, de mayor diámetro que el habitual y que solucionan los problemas de estabilidad de los escúteres. Los frenos, eficaces y dosificables, ga-rantizan un buen control. En relación a otros escúteres gran turismo del resto de las marcas, el X-Max sale perjudicado en la protección que ofrecen el escudo y la pantalla. El frontal, al ser más estrecho, favorece la agilidad, pero penaliza la comodidad de marcha a partir de ciertas velocidades, por el viento.