Los cinco abuelos de los leoneses La Meseta El Bierzo La Montaña La Maragatería La Cabrera
El profesor de la Universidad de León Luis Caro Dobón realizó en los años setenta una investigación acerca de las características de los habitantes de la provincia que se ha convertido en un referente para los antropólogos
Corrían los años setenta cuando el profesor Luis Caro Dobón comenzó su investigación acerca de las características físicas de los habitantes de las cinco zonas en las que dividió la provincia de León. El resultado de este trabajo fue una tesis doctoral que es, a día de hoy, el único referente que existe de la antropometría de la población leonesa. La antropometría es el estudio de las medidas del cuerpo humano con el fin de usarlas en la clasificación y comparación antropológicas. En el siglo XIX y principios del XX era una pseudociencia utilizada principalmente para catalogar criminales potenciales de acuerdo a sus características faciales. Por ejemplo, Cesare Lombroso en Antropología Criminal ( Criminal Anthropology , 1895) afirmaba que los asesinos tienen mandíbulas prominentes y que los carteristas tienen manos largas y barba escasa. El trabajo de Eugene Vidocq, que identifica criminales por medio de características faciales, sigue siendo usado en algunos países a casi un siglo de su introducción en Francia. Sin embargo, hoy en día se trata de una de las ramas más importantes de la antropología, y sus estudios tienen múltiples propósitos. La antropología académica investiga el significado que, desde el punto de vista de la evolución, tienen las diferencias en las proporciones del cuerpo entre poblaciones cuyos ancestros vivieron en asentamientos ambientales diferentes. Las poblaciones humanas muestran patrones morfológicos de variaciones climáticas similares a otros grandes mamíferos, según expresan las teorías de Bergmann y Allen, que relacionan la temperatura ambiental con la morfología de los seres vivos, de manera que la forma del cuerpo en zonas cálidas se caracteriza por miembros largos y cuerpo delgado para eliminar el calor, mientras que los individuos que se desarrollan en zonas frías presentan un cuerpo más voluminoso y redondeado con extremidades cortas y menor superficie corporal para mantener el calor. Expresamente, la ley de Allen generaliza que los individuos de climas fríos tenderán a tener miembros más cortos que los que siempre han vivido en temperaturas altas. La historia del hombre a escala En un nivel de microevolución, los antropólogos utilizan la variación antropométrica para reconstruir a pequeña escala la historia de una población determinada. Por ejemplo, los estudios que John Relethford realizó de los datos antropométricos de los primeros años del siglo XX en Irlanda demostraron que los patrones de las proporciones del cuerpo mostraban aún huellas de las invasiones de los ingleses. De la misma manera, el profesor Luis Caro dividió la provincia en cinco zonas delimitadas para realizar su estudio: El Bierzo, Montaña, Meseta, Maragatería y Cabrera. El objeto de su tesis doctoral era descubrir las características antropométricas de sus habitantes, así como las causas de sus rasgos morfológicos: «Remontando la corriente de los siglos y echando mano de la demografía histórica, llegaríamos a percatarnos de la diversidad de gentes que invadieron León a lo largo de los tiempos, junto con migraciones de todo tipo procedentes de las vecinas zonas galaica y cántabro-astur, o de la meseta norte. Por otra parte, el aislamiento, junto con determinados factores de variación han podido dejar su huella en las pequeñas comunidades asentadas a lo largo de sus ríos o en los reductos montañosos. La repercusión en la población autóctona de la prolongada y sucesiva ocupación de varios pueblos conquistadores pudo dejar su rastro en la estructura genética de la misma, sin que podamos calibrar la magnitud del impacto», manifiesta Caro en el estudio. El antropólogo disecciona las cinco zonas y manifiesta de qué manera las condiciones orográficas, climatológicas, ambientales e incluso sociales de cada una de ellas ha podido influir en la morfología de sus habitantes. El clima y la orografía El relieve y los accidentes geográficos son elementos que se utilizan para explicar en muchos casos el aislamiento. Este no era, por ejemplo, el caso de los maragatos, cuyas peculiaridades Caro explica de la siguiente manera: «A los maragatos aferrados al suelo del que obtienen el centeno para hacer su pan, el medio les ha llevado a organizarse en vida comunal, a erigir normas y reglas, a formar una unidad frente a lo externo, que junto a la endogamia existente en su comunidad ha dado al pueblo maragato sus peculiaridades étnicas», explica. Desde el primer momento, el profesor tuvo claro que el estudio no sería fácil. Para que resultara exitoso debía conseguir al menos un centenar de individuos -todos ellos debían ser hombres- cuyos cuatro abuelos tuvieran el mismo origen común. En total, se obtuvieron datos numéricos de un total de 651 hombres. Para lograr «ejemplares» acudió de manera frecuente a los acuartelamientos militares de León y Astorga, donde encontró un gran número de jóvenes de comarcas en las que éstos escaseaban, sobre todo debido a la emigración. Antes de comenzar a diseccionar las características de cada uno de los tipos de la provincia, hay que dejar claro -nunca se sabe qué inclinaciones bastardas y basadas en la ignorancia tiene cada cual- que la teoría de las razas está superada. Sólo existe una especie: la humana. El resto es diversidad cultural, dinámica y cambiante debido, entre otros condicionantes, a los mencionados anteriormente. Dicho esto, y según ha manifestado el profesor Caro, el leonés pertenece a la etnia mediterránida robusta mesocéfala (cráneo equilibrado) próxima a la braquicefalia (cráneo más ancho). Este tipo antropométrico es propio del norte de España y de la montaña, mientras que en el litoral y el sur peninsular los individuos mayoritariamente pertenecen a la tipología mediterránida grácil. Condicionamientos ambientales A partir de esa descripción, los individuos de cada una de las zonas estudiadas se distinguen de manera clara entre sí debido a su altura, forma craneal, longitud de miembros o color de la piel. En el caso de la estatura, hay que explicar que se trata de un carácter influenciado por condicionamientos ambientales de todo tipo, tales como la alimentación abundante o deficiente, medio social, condiciones higiénico-sanitarias y, finalmente, el medio geográfico. La investigación resalta de qué manera Maragatería y Cabrera, -comarcas próximas y colindantes- presentan los menores promedios de estatura. Estas zonas están separadas del Bierzo por los montes Aquilianos, la sierra de la Cabrera y la del Teleno. Destaca el hecho de que la población berciana es la de estatura media más alta de la provincia. A todo ello hay que añadir el fenómeno de los isolats , por el cual una comarca aislada o un valle de montaña forman aislamientos, donde la consaguinidad es frecuente. Ambas comarcas poseen índices de consaguinidad de los más altos de España (en el caso de La Cabrera es mayor incluso que en Las Hurdes). De hecho, cabreireses y maragatos presentan escasas diferencias entre sí en lo referente a caracteres somáticos, mientras que sí existen divergencias significativas entre ambas comarcas y las del Bierzo, Meseta y Montaña en las siguientes características: estatura, altura del busto, longitudes absolutas de los miembros, anchura de la cabeza y color de piel. Rostro y nariz El contorno facial presenta rasgos dignos de mención en el conjunto comarcal leonés. A la Maragatería corresponden los mayores estrechamientos de cara hacia la frente y mandíbula, confiriendo al conjunto un perfil de tendencia romboidal. Por el contrario, los habitantes del Bierzo poseen una frente más ancha respecto a la cara y un relativo estrechamiento del contorno de ésta hacia la mandíbula, carácter este último común de todas las comarcas leonesas. Hay que notar como excepción la meseta, cuyo estrechamiento de cara hacia la mandíbula es el menos llamativo de todas las series estudiadas. En cuanto a la nariz, los valores de altura, anchura e índice nasal colocan de nuevo a maragatos y cabreireses en lugar aparte del resto de las comarcas leonesas por sus menores promedios de altura, mayores de anchura y, por consiguiente, con nariz más grande y cuadrada. La Maragatería supera de manera significativa a las otras cuatro zonas en el tamaño de la nariz, que se configura como baja, ancha y con base saliente. Las narices más pequeñas están en la Meseta. Color de iris, cabello y piel Por lo general, en las cinco comarcas el valor medio alcanza la categoría de muy pigmentados. Las menores frecuencias en las cinco comarcas corresponden a cabellos rubios claros y a iris azules o grises claros, destacando el hecho de que son las comarcas de Maragtería y Montaña las que presentan más casos en ambos caracteres, colocándose a continuación el Bierzo seguido de Meseta y Cabrera. En lo que al color de la piel se refiere, analizado mediante espectrofotometría de reflectancia, cabe destacar que una vez más son la Maragatería y la Cabrera las comarcas más pigmentadas (con la piel más oscura) y la Meseta la que menos. Los pobladores de la Meseta se caracterizan por tener una estatura sobremediana (167,70 cm), con rosro y cráneo equilibrado, nariz delgada, predominio de ojos negros y pardos y pelo negro y castaño oscuro, siendo su tipología predominantemente mediterránea. Los bercianos tienen la estatura más alta de la provincia (168,88 cm), tienen el cráneo equilibrado y el rostro con un leve alargamiento, nariz larga y ojos con predominio de negros y pardos y cabello sobre todo negro y castaño oscuro. A la Montaña corresponde el menor porcentaje de tipología mediterránea con una población de estatura sobremediana, cráneo cuadrado, cara y nariz delgada; su porcentaje de ojos negros y pardos es el más bajo y el más alto de azules y grises, predominando el cabello negro. La estaura de los maragatos (163,60 cm) es submediana e inferior al promedio mundial, la cabeza es equilibrada, igual que la cara, de nariz corta y ancha en el límite; el color de los ojos es predominantemente negro y pardo, aunque existe un importante porcentaje de ojos azules y grises claros, siendo el cabello ampliamente negro y castaño oscuro. Es la comarca de menor estatura (162,94 cm) y asimismo inferior al promedio de la humanidad. El cabreirés es mesocéfalo, de nariz corta y ancha en el límite, de ojos negros y pardos y cabellos predominantemente negro y oscuro.