Técnicas agrícolas eficientes permiten un gran ahorro de energía
Elegir el tractor, el laboreo y la estructura y dimensión de la explotación ayuda al ahorro. Sólo el manejo correcto del tractor puede reducir su consumo enegético en un 30 por ciento
La Estrategia Española de Ahorro y Eficiencia Energética (2005-2007), incluye a la agricultura como uno de los sectores estratégicos y contempla, como una de las primeras medidas en favor del ahorro y la eficiencia energética, la realización de medidas de formación e información de técnicas de uso eficiente de la energía en la agricultura, con el fin de concienciar a los agentes del sector en el uso de equipos agrícolas consumidores de energía. En este sentido, el Instituto para la Diversificación y el Ahorro Energético (IDAE), desarrolla una línea editorial en materia de ahorro y eficiencia energética en la agricultura que incluye la realización de diversos documentos técnicos que explican los métodos de reducción del consumo de energía en las diferentes tareas agrarias. Según afirma el experto de IDAE, Francisco Monedero, en un interesante artículo publicado en la revista Tierras, los documentos están disponibles en la página web: www.idae.es, y contemplan estos aspectos: elección y manejo apropiado del tractor (es esencial elegir el tractor adecuado para el trabajo a realizar y usarlo de manera eficiente), el laboreo más apropiado en cada caso (el laboreo del suelo es el trabajo agrícola que consume la mayor cantidad de combustible en los cultivos extensivos e industriales), y la estructura y dimensión de la explotación de producción. Consumo eficiente Monedero explica que antes de comprar el tractor se debe reflexionar sobre si la elección del modelo se realiza correctamente y si su posterior uso es el más adecuado a sus necesidades. Controlar su consumo en las distintas labores agrícolas y sus opciones posibles será el objetivo principal de una planificación de ahorro y uso eficiente del combustible en cada explotación, para disminuir los costes de producción y para controlar y reducir las contaminaciones que se producen con la actividad agraria. Se aconseja seleccionar el tipo y el número de trabajos agrícolas a desarrollar en los cultivos; utilizar máquinas y aperos apropiados y en buen estado; elegir los neumáticos con adecuadas presiones de inflado, lastrar el tractor en función de las operaciones previstas, y utilizar adecuadamente los dispositivos de control para los diferentes tipos de trabajo como, por ejemplo, el bloqueo del diferencial, sobre todo para trabajos de campo pesados y con suelos blandos, la doble tracción, las posiciones de la toma de fuerza económica para trabajos ligeros, realizar un adecuado mantenimiento, y evitar las operaciones agrícolas en condiciones desfavorables del suelo, el producto, el cultivo o la meteorología. En cuanto a los laboreos, e consumo de combustible está relacionado con la elección del Sistema de Laboreo y el Manejo Apropiado de tractores y aperos. En este sentido, es recomendable seleccionar el itinerario más eficiente, preferir mínimos laboreos o incluso siembra directa siempre que sea posible, limitar al máximo el número de pasadas de laboreo utilizando equipos combinados, y trabajar con el suelo en buenas condiciones. Con relación a la estructura y dimensión de la explotación de producción, se señalan propuestas de ahorro y eficiencia energética y se proponen recomendaciones dependiendo del tipo de explotación, familiar o profesional, de cultivos extensivos. En el primer caso se aconseja concentrar parcelas grandes, preferiblemente de más de 5 hectáreas, a ser posible de formas alargadas y regulares; realizar con tractor propio las labores de baja demanda energética (siembra, abonado, tratamientos fitosanitarios), utilizando tractores de menor potencia y máquinas de la mayor anchura de trabajo posible, y subcontratar las labores de mayor demanda energética (laboreo profundo, recolección). En caso de explotaciones profesionales, es conveniente modernizar el parque de tractores, diversificar cultivos para incrementar las horas anuales potenciales de utilización de la maquinaria, diversificar los sistemas de laboreo, utilizar tractores y maquinas grandes para las labores de mayor demanda energética, y mantener el parque de maquinaria en óptimas condiciones de funcionamiento.