Alfa 159 JTD Q-Tronic, diseño y efectividad Fiat Grande Punto Abarth, vuelve el escorpión

Motor turbodiesel de 150 CV, cambio automático de 6 velocidades y diferencial autoblocante. Teórica berlina familiar... trufada en «enmascarado» deportivo. Su precio se sitúa en 32.950 euros.

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JAVIER FERNÁNDEZ | texto
León

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Por mucho que pretendan ofrecer berlinas de inspiración «familiar», a los ingenieros de Alfa... acaban saliéndoles deportivos enraizados en la más pura tradición del Biscione . Y eso que, también es verdad, nuestro protagonista no es, precisamente, de los más drásticos que pueblan hoy los catálogos de la «Anonima Lombarda». Los 150 caballos del tetracilíndrico multiválvulas turbodiesel de rampa común, con turbo de geometría variable e intercooler, no pueden considerarse la bomba , lo que no empece para que «nuestro» 159Q-Tronic se defienda con autoridad y descubra unas atractivas cartas prestacionales: 9,9 segundos en aceleración de cero a cien, 210 por hora de punta y en torno a los 7,5 litros como media de consumo, lo que nos permitirá rodar 750 kilómetros sin necesidad de repostar. Y esto no es todo. El 159 Q-Tronic, de ahí su «apellido», adopta un sistema de diferencial autoblocante que le viene de perlas para no «resbalar» inopinadamente y para, consecuentemente, no perder rueda en las aceleraciones en curva, circunstancia que agradecerán los conductores y que, por ende, propiciará un comportamiento rutero de lo más agradable y aplomado por mucho, eso también, que la caja de cambios (automática secuencial de 6 marchas, sin pulsadores en el volante) se muestre un tanto aburguesada en salidas por, como el lector ya habrá colegido, un -quizá excesivo- resbalamiento del convertidor de par, mientras la utilización de los toques secuenciales en la palanca resultan dinámicamente efectivos. Se trata, como también fácilmente puede suponerse, de primar la confortabilidad (filosofía «familia», ya saben) sobre la pura deportividad que, sin embargo, sí que se manifiesta en otros aspectos dinámicos. La dirección de sólo 2,4 vueltas entre topes y el excelente guiado del tren delantero son unos de esos aspectos, como lo son también las llantas de 16 pulgadas o el perfil 45 de los neumáticos. Si el perfil exterior del Alfa 159 resulta de lo más atractivo, la calidad de las terminaciones interiores pueden calificarse de notables: buenos materiales, ajustes más que correctos, cuidada ergonomía, volante de tres radios de aro grueso, con regulación en altura y profundidad y muy agradable al tacto, mandos que «caen» bien a la mano y una completa información en un cuadro de aire retro y perfectamente organizado. La postura de conducción es buena, aunque no le hubiera venido mal una mayor longitud de banqueta, así se sujetarían mejor las corvas de las rodillas, lo mismo que unos respaldos ligeramente más marcados, lo que redundaría en una mejor sujeción lateral. Con todo, los asientos en cuestión resultan correctos y confortables. Puede que la capacidad del maletero, poco más de 400 litros, sea la asignatura pendiente del 159 o, por mejor decir, el peaje a pagar por la exclusividad de unos trazos estéticos que, como le gusta proponer al fabricante, rinden culto al morro pronunciado y a la cauda tronca . En suma, que si usted pretende una berlina familiar de tamaño medio, estéticamente atractiva y con ese punto de deportividad que Alfa imprime siempre a sus fabricados -por muy «familiares» que estos sean- el 159 JTD Q-Tronic muy bien puede ser su coche. Estética cien por cien racing y motor 1.4 Turbo de 155 caballos. Con estos mimbres, Fiat recupera una denominación histórica en sus catálogos «de carreras»: Abarth, el apellido del fasmoso preparador italiano Carlo Abarth, fundador en 1949 de la compañía que porta como emblema el escorpión (Carlo era Scorpio ) y que, con el paso del tiempo, se convertiría en el taller de las versiones con las que Fiat participaba en competición; no sólo bajo su propia marca (recuérdense los famosos 131 Abarth) también con otras célebres, y victoriosas, realizaciones del grupo automovilístico transalpino (Lancia Stratos, Lancia 037, Lancia S4...). El Grande Punto Abarth, que pudo verse en el pasado Salón de Ginebra, está equipado con un motor turboalimentado de 1.4 litros, con 155 caballos de potencia a 5.500 vueltas y unido a una caja de cambios manual de 6 velocidades. Incluso Abarth trabaja ya en una potenciada versión de éste modelo que entregará 180 CV. La versión de 155 CV podría llegar al mercado español durante la primera mitad del presente año 2007. Mientras para la participación en carreras, Fiat utiliza el Grande Punto Abarth S2000 (la nueva categoría IRC, el Mundialito de Rallys ) que ya ganara el Campeonato de Italia y el Campeonato de Europa. Cambios en el Grande Punto Al hilo de este lanzamiento, también la generalidad de la gama Grande Punto ha estrenado una serie de cambios tendentes a actualizar su imagen. Se han incorporado tres nuevos colores de carrocería (Gris Revival, Gris Underground y Azul New Wave), así como unos renovados acabados en el salpicadero de las terminaciones Dynamic y Emotion. También se han actualizado las tapicerías, que adoptan ahora cambios en su diseño y tonalidad. Para el segundo semestre del año, Fiat tiene prevista la adopción de una nueva mecánica en la gama del Grande Punto, se trata del 1.4 litros (gasolina) Turbo, en versiones de 129 y 150 CV.

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