Así serán los viajeros del futuro
Un estudio de Amadeus revela que el sector del turismo seguirá creciendo para ofrecer en el 2020 periplos más sofisticados y exigentes junto a informaciones más detalladas
Hace poco más de cinco años, los atentados del 11-S en Nueva York (ocurridos en septiembre del 2001) hicieron tambalearse el mapa turístico, pero pronto se comprobó que la gente no sólo no había dejado de viajar, sino que las cifras turísticas siguieron en aumento. Tampoco la gripe asiática frenó los deseos viajeros del mundo. Ni el tsunami... y a estas alturas los profesionales del sector ya tienen bastante claro que ni las guerras, ni las enfermedades, ni las deudas, ... podrán contra ese deseo casi innato del hombre que es conocer otras culturas, otros países, otras gentes, vivir otras experiencias, detectar otros olores, otros sabores, otros paisajes. La agencia Mintel, que hace estudios de consumo a nivel mundial, pronostica que el número total de viajes al extranjero desde los 15 países que más viajan se duplicará en el 2020, pasando de los 433 millones actuales a 837 millones. Lo que si va a cambiar, y mucho, es la forma de viajar. La tecnología avanza a pasos de gigante obligada ante un mercado creciente que exige seguridad, flexibilidad y creatividad. Y según un estudio elaborado por el proveedor líder en el mundo en sistemas de distribución turística, Amadeus, en colaboración con la consultora Henley Centre HeadlightVision, -especializada en tendencias-, los viajeros del mañana demandarán cada vez más seguridad, comodidad, personalización... algo que en el estudio definen como la «democratización del lujo», que lleva a muchos consumidores a exigir servicios de primera a precios accesibles. Un nuevo estatus La globalización contribuye a la internacionalización de los negocios, la emigración obliga cada vez a más personas a instalarse en otros países. El poder adquisitivo de los consumidores aumenta, los viajes se abaratan gracias a la llegada de las low cost y al ahorro que aportan las nuevas tecnologías. El estudio, elaborado según las tendencias de la gente en 14 países, también refleja cómo los consumidores modernos quieren disfrutar de la vida al máximo. A medida que las necesidades materiales se satisfacen, los intereses de las personas se centran más en las experiencias que en las posesiones. Así, viajar hoy en día proporciona mayor prestigio y se ha convertido ya en una nueva forma de expresión del estatus.