Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

El clima está cambiando. Y la prueba más certera de ello es el aspecto que tenía la ciudad de Rovaniemi, en pleno ártico, a mediados de mes, casi en Navidad. La nieve brillaba por su ausencia, y el termómetro rozaba valores positivos, cuando en esta época no son raras temperaturas de -15º / -20 ºC Por eso, este año, por segunda vez consecutiva, ya que el año pasado sucedió lo mismo, los finlandeses que vivan en toda la mitad Sur del país tendrán que resignarse a una navidad sin nieve («musta Joulu»), algo nada divertido si pensamos que el blanco meteoro multiplica la luminosidad de unos días ya de por sí cortos, con menos de 5 horas de duración en esta época en Helsinki, en el extremo meridional de Finlandia. Allí se habla de algo excepcional, y miran con preocupación a la próxima primavera, que probablemente volverá a ser muy fría (el pasado marzo llegó a treinta grados bajo cero en el centro del país). Hemos escuchado este año que la comunidad científica pronostica veranos sin nieve ni hielo en el mismísimo Polo Norte para el año 2050 (¡ algunos científicos, como Juan C. Duarte, de la Expedición Española en la Antártida, hablan de plazos aún menores!). Esto, que puede parecer irrelevante, cambiará por completo los ciclos climáticos a escala planetaria, y las consecuencias serán imprevisibles. Según expertos de la universidad de Tromso, en Noruega, el incremento de la temperatura media de aquí al 2100 será de entre +4'2 a +5'8 ºC en Europa. El hielo del hemisferio Norte desaparece a un ritmo 18 veces superior en las últimas décadas, y cada año se pierden 70.000 km cuadrados (superficie equivalente a dos «Cataluñas»). En la primavera del 2006 han aparecido grietas permanentes de cientos de km de longitud en los glaciares del Ártico, y los Alpes casi no tienen nieve a estas alturas del año.

Cargando contenidos...