Volvo S80 / V70, motores de acceso a la gama

Volvo estrena motores de cuatro cilindros en sus modelos altos de gama. La berlina S80 y el familiar V70 adoptan motores «pequeños» (2.0 litros) en aras de la economía y la diversificación. Sus tarifas arrancan en 33.600 euros para el V80 y en

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JAVIER FERNÁNDEZ | texto
León

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Mecánicas contenidas. A la proverbial comodidad y sofisticación de sus modelos altos de gama, Volvo añade ahora la reducción en consumo y en la emisión de gases contaminantes. Los pequeños tetracilíndricos de dos litros, hasta la fecha sólo destinados a los también pequeños -para Volvo- C30, S4 y V50, toman carta de naturaleza en los grandes S80 y V70, lo que viene a macar todo un hito comercial en la estrategia del fabricante sueco por lo que supone de novedad que se adopten motores inferiores a cinco cilindros en los citados modelos. Es más, tampoco se había rebajado la cota de los 2,4 litros y los 163 CV. A partir de ahora, Volvo amplía el abanico de posibilidades a los clientes que venían demandando, según los datos del fabricante, este tipo de mecánicas medioambientalmente más respetuosas sin perder placer de conducción. Tanto confía Volvo en esta aplicación, que anuncia en torno al 30% de las ventas de los dos modelos con los motores de 2.0 litros gasolina (145 CV) y diesel (136 CV). En el caso del gasóleo, se adopta el turbodiesel de rampa común firmado por PSA (en sus acuerdos con Ford, consorcio en el que milita Volvo) que entrega unos más que probados 136 CV y que ya se viene montando en infinidad de modelos de ambos consorcios automovilísticos y también en modelos de generosas dimensiones, como el caso del Ford Mondeo, el Peugeot 407 o el Citroën C5, por poner sólo algunos de los ejemplos más significativos; así que, no habrá problema para que esta mecánica pueda mover con solvencia carrocerías que superan los 4,8 metros de largo y con romanas en torno a las 1,8 toneladas. El turbodiesel de 136 CV convivirá, en Volvo, con las versiones 2.4D (163 CV) y el reputado D5 (185 CV), con la ventaja de rebajar 5.000 euros el precio y de contener las emisiones en 160 g/km. Consecuencia: se convierten en los primeros Volvo «de la historia» que sólo pagarán el 4,75% de Impuesto de Matriculación. Como cabe suponer, la gran baza que juega este motor es su elevado par (32,7 metros/kilo a sólo 2.000 vueltas), lo que propicia una gran elasticidad y facilidad de funcionamiento y conducción, con, además, el inestimable concurso de la caja manual de 6 velocidades (fórmula también muy experimentada por PSA). Es verdad que las prestaciones tampoco son fulgurantes -tampoco tienen porqué- y sólo habrá que estar un poco más atento a los cambios de marchas cuando los terrenos se pongan difíciles (montaña o trazados especialmente virados) mientras en terrenos más «abiertos» (autovías o autopistas) resulta más fácil mantener cruceros. Los 6 litros de consumo medio, resultan ser otro interesante argumento. La apuesta es todavía más drástica en el capítulo de gasolina: cuatro cilindros atmosférico y 145 CV de potencia; unido a una caja manual de 5 velocidades, de desarrollos cerrados, para que no se resientan demasiado las prestaciones, habida cuenta que los 18,9 metros/kilo de par, medidos a 4.500 vueltas, tampoco es una cifra demasiado optimizada, de ahí los desarrollos específicos de la caja de cambios. En las próximas semanas, Volvo tiene también prevista la oferta (opcional) de la transmisión automática Geartronic de 6 marchas para estos dos motores. El comportamiento dinámico de ambas versiones se beneficia (opcionalmente) del chasis Four C (amortiguación variable) y tanto el S80 como el V70 se venden en acabados Kinetic, Momentum y Summum que, de serie, incluyen airbag de cortina y laterales delanteros, climatizador, control de crucero... Y opcionalmente pueden pedirse elementos tan sofisticados como el «Blis» (información del «ángulo muerto» en los retrovisores exteriores) o el avisador del cambio involuntario de carril.

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