La expresión más armónica
Nació para un fin distinto, pero lo conseguido hasta ahora le ha permitido cumplir sus primeros 25 años plenos de pujanza. Nació el festival con el fin de dotar a nuestra Catedral del órgano que su monumentalidad requiere. En este sentido, mirar al pasado es certificar la historia de una frustración, de un fracaso. Sin embargo -paradójica compensación- se ha logrado consolidar internacionalmente uno de los festivales de mayor prestigio en su ámbito. Una sustitución no programada, que de forma imprevista se ha coronado con el mayor de los éxitos. El Diario de León estuvo en el nacimiento de este festival y no cejará en apoyar su desarrollo y el objetivo con el que nació. Este periódico, que ha superado su 102 aniversario, es testigo y colaborador de una ilusión que se ha mantenido a lo largo del último cuarto de siglo. Son muchas las personas que han derrochado esfuerzo e ilusión, pero desde este periódico es de justicia citar el nombre de nuestro colaborador, Miguel Ángel Nepomuceno. Estoy seguro de que sin su pluma, sin su trabajo entusiasmado, otro habría sido el resultado del Festival. Queden estas líneas, al menos, como apunte para un reconocimiento debido. Por lo demás, el Diario de León en estos 25 años ha cumplido únicamente con su obligación: defender aquello que a los leoneses nos es propio. Así fue también con la recordada campaña Salvemos la Catedral , la participación en el prestigiado Premio de Pintura Catedral de León, junto a El Corte Inglés y el Ayuntamiento de la capital, o la edición de la mejor obra que se ha escrito sobre La Pulchra, entregada como un bellísimo y lujoso libro de forma gratuita a los lectores. La Catedral es nuestra joya arquitectónica y, consecuentemente, también nuestra referencia. Algo que por encima de banderías nos une a todos. El Festival de Órgano es su expresión más armónica.