El Defensor del Pueblo investiga la estafa a través de un producto especulativo
Los contratos se firmaron por entre dos y cinco años.
María, Amparo y Julián son tres de las decenas de afectados por la estafa de este tipo de productos en León. Pequeños empresarios, en los tres casos confluye la circunstancia de que se dejaron llevar por sus asesores durante muchos años; una confianza que les ha costado muy cara. Ahora tratan de organizar sus defensas, incluso ya están en algunos casos pendientes de juicio. Argumentan desinformación, mala práctica bancaria, contrato abusivo,... Y se escudan también en informes como el del Defensor del Pueblo (del que algunos de ellos han recibido respuesta personal). Esta institución ha ordenado un informe a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) tras concluir que los clips hipotecarios «vendidos por las entidades como seguros para proteger a los clientes de las futuras subidas del euríbor, no ofrecen garantías a los usuarios y son un producto especulativo del que se han beneficiado las entidades financieras por su venta masiva».
El Banco de España, por su parte, ha delegado en los tribunales la resolución de cada caso, porque son ellos los que tienen que decidir «si existen o no vicios en el consentimiento».
Mientras, la CNMV ha calificado estos productos como «de alto riesgo, dirigidos a clientes altamente especulativos y a empresas con necesidades de cobertura de divisas y tipos de intereses por actividades de importación y exportación».
El Defensor del Pueblo concluye que estos productos «no cubren la fluctuación del euríbor», ya que «las cantidades compensatorias están limitadas al alza por barreras que no resultan proporcionales, ya que en el caso de bajada provocan que los clientes asuman íntegramente todo el riesgo». Tienen que pagar mucho más de lo que reciben en caso de una subida de tipos de la misma cuantía, y mucho más de lo que ahorran en la cuota del préstamo.
Lo sabe bien, por ejemplo, María. Durante los meses en los que los tipos subieron por encima de su «seguro», cobró del banco menos de 40 euros en seis meses. Desde que los intereses comenzaron a pagar sus cuotas (a mayores de créditos e hipotecas) fueron creciendo hasta los últimos pagos: más de 1.500 euros al trimestre. En algunos casos, los clientes afectados tienen que solicitar nuevos créditos para hacer frente a estos pagos.