Los sindicatos anuncian huelga general si llega una reforma laboral impuesta
CC.OO. y UGT consideran que el abaratamiento del despido por decreto sería «un salto cualitativo»; el Gobierno actuará si no hay pacto entre los agentes sociales
Los sindicatos salieron decepcionados de la Comisión de Seguimiento del Diálogo Social.
Las dos centrales mayoritarias entienden que una reforma laboral impuesta, con supresión de derechos de los trabajadores como el abaratamiento del despido, sería «un salto cualitativo» que empujaría a la huelga general, según se desprende de las declaraciones del secretario de Acción Sindical de UGT, Antonio Ferrer, quien una vez más omitió esas palabras. Prefirió hablar de «manejar respuestas» sin descartar «ningún tipo de acción». Mientras tanto, desde Moncloa dan por seguro que si el entendimiento entre las patronales y los sindicatos no es posible, en un breve espacio de tiempo, habrá «decreto». Su contenido todavía no está perfilado.
Las declaraciones de Ferrer tuvieron lugar en el Ministerio de Trabajo tras la entrevista -"solicitada por los agentes sociales-" celebrada con el secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado; la secretaria de Empleo, Maravillas Rojo; y el encargado del Diálogo Social, Alfonso Morón, cargo creado este año. El motivo del encuentro era abordar el ajuste económico para lo que queda del 2010 y el 2011. Los sindicalistas salieron «profundamente decepcionados». «En la democracia española nunca ha habido un recorte a los empleados públicos ni congelación de las pensiones», recordó Paloma López, encargada de Empleo de CC.OO.
Los dos sindicalistas lamentaron que el Gobierno no haya accedido a «un aplazamiento» de la aprobación de las medidas. La demora hubiera permitido reflexionar entre todos para encontrar cuál es el camino más adecuado y menos costoso para reducir el déficit. «España ha optado de momento solo por la disminución del gasto, mientras que otros países europeos han actuado desde un principio también sobre los ingresos», dijo la representante de Comisiones disgustada por la respuesta negativa del Ejecutivo.
Ferrer añadió que los sindicatos carecen de interés en alargar el proceso de negociación de la reforma laboral. El secretario general de la CEOE, José María Lacasa, asistente al encuentro, se refirió igualmente al plazo para el acuerdo. Matizó que «el límite es el mes de mayo» pero «tenemos programadas reuniones suficientes para poder agotar el tema». Tanto los miembros de CC.OO. y UGT como los representantes las dos patronales aseguran que mantienen interesantes contactos bilaterales.