FERNANDO JAVIER GARCÍA | PRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN DE PERSONAS SORDAS DE LEÓN
«El método oralista no ha sido bueno, faltan centros bilingües»
Fernando Javier García.
La lengua de signos ha tardado más de un siglo en ser reconocida en España -"en sus dos variantes, española y catalana-" tras ser apartada de la educación en un popular congreso celebrado en 1880 en Milán.
Según cuenta el presidente de la Asociación de Personas Sordas de León, Fernando Javier García, entre los argumentos que contribuyeron a prohibir esta lengua los había del calibre de «Dios no podía escuchar a las personas sordas o que el uso de la lengua de signos por las mujeres las hacía mover mucho los pechos».
También influyeron creenciastales como que «si no se habla, no se desarrolla la inteligencia y que la lengua de signos no tiene gramática», añade García. A partir de este congreso, «prima el oralismo y las personas sordas nunca llegan a la universidad, sólo un 1-2%. Por tanto no ha sido bueno».
Fernando Javier García aboga por un cambio en la educación que implica la creación de centros bilingües. Todavía no existe ninguno en Castilla y León, pero ya los hay en Madrid, Barcelona y Sevilla.
«Los centros bilingües permiten que los niños y niñas sordas aprendan en su lengua natural que es la de signos y la castellana, cuya estructura es diferente», explica. Para el presidente de la asociación San Juan Bautista de León en los centros bilingües el alumnado sordo -" «otra cosa es la hipoacusia», recalca-" puede adquirir rápidamente los conceptos. De la otra forma van despacio y se quedan atrás».
«Este es el modelo de educación que se implanta en Europa», agrega. La logopedia, los audífonos y los implantes cocleares son ventajas que hay que aprovechar, pero «si queremos llegar a la universidad no nos podemos quedar con una educación oralista que ha demostrado que no es eficaz», subraya.
Las prioridades de la asociación San Juan Bautista pasan, por ahora, por «apoyar a las personas sordas para se les cubra el horario completo», subraya García. A su juicio, las administraciones «están un poco dormidas» en relación con la implantación de medios para promocionar la lengua de signos, así que «vamos a seguir presionando».
Para facilitar a las personas sordas una vida cotidiana sin barreras las instituciones «deben informar sobre ellas y ofrecer la lengua de signos». En este sentido, García lamenta el retroceso en ciertos ámbitos como la página web del Ayuntamiento, que antes era accesible, y el Sacyl.