Gobierno y oposición desautorizanel intento de aproximación aberzale
El PSOE exige pruebas de que se desvincula de ETA y el PP amenaza con defender la ilegalización de EA; la izquierda aberzale augura que estará en las elecciones
Caamaño, en la foto con el fiscal Conde-Pumpido, lideró la respuesta del Gobierno.
El Gobierno y la oposición se han puesto de acuerdo al menos en una cosa, en dar un portazo al último movimiento de la izquierda aberzale para volver a la legalidad. Comparten que el acuerdo suscrito con Eusko Alkartasuna para trabajar por la independencia de Euskadi sin violencia es más de lo mismo, un ejercicio de retórica. Los socialistas exigieron pruebas, y no palabras, de la desvinculación de ETA, mientras que los populares amenazaron con pedir la ilegalización de EA si integra en sus listas para las elecciones municipales a miembros de la proscrita Batasuna.
El Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero salió escaldado de la última tregua de ETA y ha puesto alto el listón para dar credibilidad a los discursos de la izquierda abertzale que apuestan por las vías políticas sin interferencias violentas. «No bastan las palabras, hacen falta hechos claros e inequívocos», afirmó ayer el ministro de Justicia. Las pruebas que reclama Francisco Caamaño son una declaración expresa de condena de la organización terrorista y sus métodos o que ésta anuncie el final definitivo del terrorismo y la entrega de las armas. Todo lo que no sea eso no tiene valor para el Gobierno.
En esta ocasión, aseguran expertos de la lucha antiterrorista, no hay el menor indicio de que la organización terrorista se plantee un abandono de las armas. Atribuyen la inactividad de los últimos meses a su debilidad y a los golpes de las fuerzas de seguridad, y en ningún caso a una decisión estratégica de no cometer atentados.
Al PP el acto del palacio Euskalduna de este domingo le dejó indiferente. «Es más de lo mismo», dijo el vicesecretario de Comunicación, Esteban González-Pons. La preocupación de los populares se centró en la posibilidad de que Eusko Alkartasuna abra sus listas electorales a Batasuna y defendió que EA «debe ser ilegalizado».
Mientras, el dirigente aberzale Txelui Moreno afirmó ayer que este sector político «no tiene ninguna duda» de que estará presente en las municipales.