Regresa la amenaza del impago de nóminas y la falta de liquidez
Las empresas mineras se echan de nuevo a temblar con la cuenta de resultados en la mano a la espera de que se haga realidad la promesa reiterada por el Gobierno -"en varias ocasiones por el ministro Sebastián y por el propio presidente del ejecutivo, Rodríguez Zapatero-" de que en breve va a entrar en vigor el real Decreto del Carbón. La judicialización detiene el proceso mercantil que ya debería estar en marcha, con graves consecuencias para la liquidez y la situación financiera de las compañías mineras, expuestas a lo largo de las últimas semanas a la solución extrema de las regulaciones de empleo, la no renovación de contratos y la paralización casi absoluta de la actividad. Entre las propias empresas se ponen límites ya a corto plazo: tres, cuatro días. No más. Se llega a citar el próximo martes, con el beneficio del puente festivo del primero de noviembre por el medio, para dar luz y seguridad al sector. Esta vez, con hechos y menos palabras, llegan a insinuar después de los treinta días consecutivos de espera sin solución. Si el próximo martes o el miércoles no se aclara ese panorama de indefinición, mineral sin mercado y térmicas apagadas, podría volverse a precipitar la situación que se vio durante el mes de septiembre y regresar los impagos de nóminas y la consiguiente agitación socioeconómica que se ha vivido en el último años en las cuencas mineras. No hay dinero de nuevo para pagar la nómina a los mineros. Y el carbón, amenazado.