La ley antitabaco podría eliminar 300 puestos de trabajo en la hostelería
El miedo de los hosteleros a la ley antitabaco que prohibe fumar en los locales se extiende como el mismo humo de los cigarros.
La prohibición entrará en vigor en el próximo dos de enero y en el sector temen que el impacto negativo sea demasiado gravoso. Pedro Llamas, presidente de la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería y Turismo ha cifrado en un 10% las pérdidas que la Ley puede ocasionar a cafeterías y bares musicales, mientras que los posibles despidos como consecuencia del descenso de la facturación podrían estar entre los cien y los trescientos trabajadores. Llamas ha pide cautela y esperar unos meses antes de tomar decisiones que castiguen más al sector.
Los hosteleros están obligados a cumplir la normativa y que no se fume en sus establecimientos. No obstante, para los infractores, la nueva norma contempla multas desde 30 euros para infracciones leves aisladas, de 10.000 euros para las graves y de hasta los 600.000 para las muy graves y continuadas.
Aunque entre los hosteleros la tendencia mayoritaria es contraria a la norma -”y algunos han hecho campaña en contra-”, desde el Gobierno les aseguran que no perderán clientes, sino que puede producir el efecto contrario, igual que ya ha sucedido en otros paises como Reino Unido o Italia.
Otro punto polémico de la ley es la falta de compensación a los hosteleros que adaptaron sus negocios a las exigencias de la ley anterior que establecía la división física de las zonas para fumadores y no fumadores en los locales de más de cien metros cuadrados de superficie.
Sin compensación por obras. El Gobierno Central ya ha anunciado que no habrá exenciones fiscales para los hosteleros que realizaron obras en cumplimiento de la anterior Ley, que entró en vigor en el 2006, y que era otra de las reclamaciones planteadas desde el Partido Popular que se tumbaron en el Congreso de los Diputados.
Tampoco se podrá fumar en los recintos de los parques infantiles y áreas o zonas de juego para la infancia, ni en las entradas de los colegios o en los accesos a los hospitales y centros de salud.