La fractura amenaza de nuevo a los populares asturianos 13 años después
Casi trece años después de que el PP expulsara al que ha sido el único presidente del Principado de esta formación, Sergio Marqués, y que éste liderara una formación de cuño regionalista, los populares asturianos afrontan el riesgo de una nueva fractura antes de unas elecciones autonómicas. En ambos casos el protagonista de la batalla es el entonces vicepresidente del Gobierno y secretario general del PP, Francisco Álvarez-Cascos, que se enfrentó entonces con Marqués hasta dejarle al frente de un Ejecutivo sin más respaldo parlamentario que el de cinco diputados autonómicos que no siguieron la disciplina popular.
Los protagonistas de aquella crisis nunca aclararon en su integridad las causas que derivaron en la expulsión de Marqués, que hasta entonces mantenía con Cascos una relación muy cercana, y que llevaron al entonces secretario general del PP a proclamar que prefería «partido sin gobierno a gobierno sin partido». En 1998, Marqués optó por liderar la Unión Renovadora Asturiana, que logró cuatro diputados en 1999 y sirvió en bandeja la mayoría absoluta al PSOE.
Desde el 2004, cuando Álvarez-Cascos dejó la política, su enfrentamiento con los responsables del PP en Asturias llegó a un nivel tan duro que renunció a su militancia en el Principado y se dio de alta en Madrid.