Arrestan a un radical de izquierdas por la agresión al consejero murciano
Fue identificado por testigos, pero podría quedar libre tras negar su participación
La abuela del consejero agredido, durante la concentración de protesta en Murcia.
La brutal agresión al consejero de Cultura de Murcia, Pedro Alberto Cruz, parece ser obra de elementos radicales de la extrema izquierda. Esta hipótesis, una de las dos más consistentes que estaban siendo investigadas por la policía nacional -”la otra se centra en un ataque de matones a sueldo por circunstancias relacionadas con la gestión de su departamento-”, cobró ayer máxima relevancia con la noticia de la detención de un sharpero , o lo que es lo mismo, un red skin o cabeza rapada de ultraizquierda
El sospechoso es José David B. L., de 27 años, uno de los integrantes más veteranos de ese movimiento radical, quien posee además diversos antecedentes policiales y que también fue sancionado en el año 2008 por protagonizar incidentes durante un partido de fútbol celebrado en Alicante
El arresto se produjo a última hora de la tarde del domingo, apenas 24 horas después del salvaje ataque en el que Pedro Alberto Cruz resultó con lesiones graves. En concreto, los golpes que éste recibió en el rostro, asestados con un objeto contundente, le causaron fracturas en el hueso malar y el suelo orbitario izquierdo e hicieron temer a los médicos que pudiera llegar a perder la visión en ese ojo. Un riesgo que parece ya descartado por completo, aunque el estado del alto cargo del Gobierno regional seguía siendo calificado ayer de «reservado» por los médicos que lo asisten
Fuentes próximas al caso han señalado que agentes de la Brigada de Información de la policía lograron recabar en las primeras horas de investigación algunas declaraciones de testigos que apuntaron a José David B. L., conocido por el sobrenombre de Joseba, como uno de los jóvenes que participaron en la agresión. Los policías, especializados en el control de las actividades de los grupos radicales que actúan en Murcia, habrían mostrado a estos testigos un álbum con las fichas de medio centenar de individuos vinculados a la extrema izquierda murciana. Y Joseba fue señalado con bastante certeza.
Cuando fue la policía a su casa su madre le llamó y fue al encuentro con los agentes. Ayer fue interrogado para conseguir una confesión y los datos de los cómplices, pero el joven asegura que no tiene nada que ver con la agresión al consejero.
Fuentes próximas al caso auguran que si no se producen avances significativos en la investigación podría ser puesto en libertad en las próximas horas.
Pese a ello, los responsables de la investigación no perdían anoche la esperanza de que sus gestiones acabaran dando algún fruto.
Mientras, el presidente del Gobierno de Murcia, Ramón Luis Valcárcel, aseguró ayer que «no cabe otra interpretación que el móvil exclusivamente político» en la agresión sufrida por Pedro Alberto Cruz. Por su parte, el secretario de Organización del PSOE, Marcelino Iglesias, dejó claro que su partido no tolerará ninguna insinuación que pretenda vincularle con la agresión.
Ayer, cien personas se concentraron convocadas por el CSIF para protestar por la agresión.