Congreso y Senado abren la puerta a desvelar los bienes de sus señorías
Los grupos decidirán en 15 días si endurecen las incompatibilidades de los diputados
El presidente del Congreso, José Bono, momentos antes de lanzar su propuesta.
El Congreso y Senado abrieron ayer el camino para que los bienes y patrimonio de todos los parlamentarios puedan ser conocidos y consultados en breve por cualquier ciudadano a través del Boletín Oficial, de las páginas web de las cámaras legislativas o por ambos canales.
La propuesta, lanzada ayer de manera oficial por el presidente del Congreso, José Bono, fue respaldada de inmediato por el PSOE, el PNV y todos los grupos de izquierda de la cámara, que garantizan con sus votos una holgada mayoría absoluta para aprobar los cambios normativos necesarios para crear esta obligación.
El líder del PP, Mariano Rajoy, lanzó el sábado pasado un evite para terminar con lo que llamó «privilegios» de los parlamentarios, en referencia a los complementos que un número reducido de diputados y senadores -“81 de los más de 3.600 que han pasado por las Cortes desde 1977- reciben de las cámaras para cobrar la pensión máxima de jubilación aunque no hayan cotizado los 35 años precisos para el resto de ciudadanos. Ayer, el presidente del Congreso, José Bono, recogió el guante y lo superó por elevación.
De acuerdo con el presidente del Senado, Javier Rojo, envió una carta a los portavoces de todos los grupos políticos en la que pide que, en el plazo de 15 días, le hagan llegar todos los cambios que crean preciso establecer no sólo en el régimen de pensiones parlamentarias sino también en el de incompatibilidades laborales de los senadores y diputados. Reclama también que digan si creen preciso desvelar todo el patrimonio y rentas de los miembros de las cámaras para «evitar zonas de sombra» y por el interés de «quienes nada tenemos que ocultar».
Bono, que tanto en la misiva como en sus declaraciones no ocultó un reproche a Rajoy y a lo que calificó como «planteamientos demagógicos», dijo que abre un debate general -no sólo sobre pensiones- para «favorecer la transparencia de la función parlamentaria y la dignidad de los diputados», y porque pretende «evitar el daño injusto que la falta de información puede provocar en la imagen de los representantes de la soberanía popular». Las palabras del líder de la oposición fueron también criticadas por el resto de grupos, que creen que Rajoy por interés electoral no dudó en dañar la imagen de los políticos.
El PP, por su parte, adelantó que ya cuenta con un proyecto, que hará llegar a Bono, en el que defiende que los diputados, sin excepciones, deban integrarse en el mismo régimen ordinario de pensiones del resto de trabajadores. No hizo declaraciones sobre la bondad o no de la publicidad de los bienes de los parlamentarios ni sobre el posible endurecimiento de las incompatibilidades.
El PSOE y los grupos de izquierda se mostraron partidarios de acabar con cualquier caso de «privilegio» en el cobro de complementos de pensiones, pero se mostraron proclives a mantener excepciones para algunas situaciones de «necesidad», «delicadas» o «extremas». Muy al contrario, tanto IU como ERC, BNG y el PNV son partidarios declarados de endurecer el régimen de incompatibilidades.