El patrón del -˜Alakrana-™ narra las agresionesde los piratas
Asegura que robaron los 50.000 euros que había en la caja fuerte del atunero
Imagen de televisión del juicio que se sigue contra los dos presuntos piratas.
Los piratas somalíes que secuestraron el Alakrana durante 47 días regresaron a su guarida con los bolsillos llenos. No sólo con enseres de los tripulantes o parte del mobiliario del buque, sino con 50.000 euros procedentes de la caja fuerte, que fueron sustraídos horas después de producirse el asalto. El dato, desconocido hasta hora, fue revelado ayer por el patrón del Alakrana , Ricardo Blach, que declaró como testigo en el juicio que se celebra en la Audiencia Nacional contra dos de los supuestos secuestradores. Tanto Abdu Willy como Raageggesey negaron los hechos que se les imputa y se declararon víctimas de los piratas.
La presencia de Blach en la vista oral se esperaba con curiosidad. Su gráfico testimonio del secuestro cumplió las expectativas. El patrón gallego vivió el asalto en primera persona de principio a fin. A diferencia de sus compañeros, que permanecieron la mayoría del tiempo en sus camarotes, éste estuvo en el puente de mando, desde donde hizo las veces de interlocutor con los piratas, de contacto con la fragata Canarias, que seguía de cerca los movimiento del buque, y de altavoz con los medios de comunicación.
Blach relató que su cercanía al jefe de los piratas, un tal Elías, no le salvó de recibir golpes y amenazas, sobre todo en los momentos más tensos del secuestro. Contó que temieron «realmente» por sus vidas cuando los militares españoles detuvieron a los dos acusados, un día después del asalto.
«Los piratas supieron de la detención por los medios de comunicación y en la fragata nadie se dio cuenta de las consecuencias que esta noticia podía tener para nosotros». «¡La habéis cagado!», les dije. «Fue una noche durísima».
Otro momento capital tuvo lugar el día del desenlace del secuestro, ya que fue él mismo quien alertó a los militares de la posibilidad de que otro clan asaltase de nuevo el Alakrana .
No obstante, Ricardo Blach reconoció que los helicópteros de la Canarias actuaron con rapidez y dieron seguridad al buque. Sobre el botín, el patrón dijo no haber visto nada, ni siquiera los dos cilindros de aluminio con el supuesto dinero que un avión arrojó en las inmediaciones del atunero, tal y como declaró la pasada semana ante el tribunal el engrasador Gaizka Iturbe.
1397124194 «Te conozco». Ricardo Blach, que pasó «18 días en pijama» y sin ducharse -”«eso que me oriné varias veces encima porque no podía ir al baño», dijo-” reiteró en dos ocasiones que los dos acusados formaban parte del clan de piratas que los secuestraron, aunque ninguno de ellos llegó a golpearle, como sí afirmó en su caso el engrasador. «A este lo reconozco bien (por Raageggesey), parece que lo estoy viendo, tenía unas medias verdes y no sé si las llevará ahora», afirmó el patrón.
Anteriormente, tanto los presuntos piratas Abdu Willy como Raageggesey alegaron ante el tribunal que no participaron en el asalto y que ellos también fueron secuestrados. «No participé en nada, soy una persona que secuestraron, cogieron a la fuerza y luego tiraron» al mar, dijo el segundo.
Utensilios del buque. Sin embargo, ni uno ni otro supieron explicar al fiscal cómo llegaron al esquife en que fueron detenidos utensilios del buque, dos teléfonos móviles de los tripulantes, 2.500 dólares y una navaja de Albacete.
«¿No sería la compensación por los servicios prestados?», les preguntó el fiscal Jesús Alonso. «No», respondieron, «eso era de los piratas».
Este viernes declaran en el juicio otros cuatro tripulantes del Alakrana .