Casi 300 camioneros esperan recuperar carga de trabajo en las cuencas mineras
Bierzo y Laciana son las zonas más afectadas por el transporte a las térmicas de Anllares y Compostilla
Camiones aparcados en fila en la entrada de Compostilla, en el Bierzo, durante el conflicto de hace
El conflicto del carbón también ha tenido daños colaterales. Además de los mineros y los trabajadores de las empresas auxiliares que se encargan de la explotación de pozos y cielos abiertos, el parón del sector ha dejado en la calle a más de 300 camioneros, según cálculos del presidente de la patronal leonesa Altradime, Pablo Lorenzo.
En la zona del Bierzo y Laciana están afectados por el parón de la minería más de 150 camioneros a los que hay que sumar otros tantos de las propias empresas mineras, sobre todo del grupo de Victorino Alonso. Y eso, sin contar los conductores de dumpers y maquinaria pesada de las explotaciones mineras.
En la zona de La Robla, el número es menor ya que la mayor parte del carbón de la Hullera Vasco Leonesa se transporta por una cinta desde los pozos en Santa Lucía hasta la central térmica de Gas Natural de la localidad roblana.
«Dicen que el día 12 se puede arrancar, pero no sabemos nada. Los camioneros estamos sufriendo gravemente un conflicto que no hemos provocado», señaló el máximo responsable de la Asociación Leonesa de Empresarios del Transporte.
León es la provincia de la Comunidad con más camioneros y más empresas de transporte, la mayoría familiares. En total, según explica Pablo Lorenzo, unas 2.200 empresas y más de 6.000 personas que dependen del sector entre conductores, talleres y empresas auxiliares. «Hay gente que está parada esperando que esto pase, pero no pasa. Estamos viviendo una criba inaguantable. Sólo en esta última semana el gasóleo ha subido un 5% y en el último año, un 46%», denunció el presidente de Altradime. Ese incremento se traduce en un coste por camión de 1.300 euros más al mes que hace un año. Cada camionero gasta en ese periodo unos 24.000 euros en combustible.
La crisis económica, en general, ha provocado un descenso importante de la actividad del transporte en los dos últimos años, a lo que se une un incremento notable de los impagos y retrasos en los pagos, que llegan a los 220 días.
En el sector del carbón, la situación es algo más estable, ya que muchos camioneros llevan trabajando muchos años para las mismas empresas mineras.
La normalización del sector hará que se recupere también una de las imágenes más cotidianas en la zona del Bierzo y Laciana, el paso de camiones por localidades tan mineras como Matarrosa y Toreno camino de las térmicas de Anllares y Compostilla.
La acumulación de stocks de carbón en las cuencas mineras de León y Palencia también deja un cierto mensaje optimista para los transportistas. La mayor parte del mineral deberá ser trasladado hasta las térmicas en sus camiones en los próximos años. Las previsiones más optimistas hablan de cuatro años para retirar todo el mineral.
Muchos transportistas generan a su vez empleo en las zonas mineras a través de pequeños talleres, restaurantes, tiendas de recambios... Y es que nadie parece negar que éste ha sido el mayor conflicto minero de la historia del carbón leonés en todos los sentidos.