China se declara dispuesta a inyectar 9.300 millones en el sector financiero español
El jefe del Ejecutivo descarta los nuevos ajustes que le pide el FMI para cumplir en el déficit
Zapatero embarca en el aeropuerto de Pekín.
El paso de José Luis Rodríguez Zapatero por Pekín ha supuesto un auténtico balón de oxígeno tanto para la economía española como para el propio presidente del Gobierno. El alivio del jefe del Ejecutivo se resume en una frase: «Ahora tenemos una garantía para la financiación de nuestras necesidades». Fue su veredicto tras reunirse el lunes con el primer ministro, Wen Jiabao, y participar este martes en un desayuno de trabajo con los representantes de las principales entidades financieras chinas. Sólo el principal fondo soberano del país, la Corporación de Inversiones China, ya avanzó que dispone de unos 9.300 millones de euros para invertir en el sistema financiero español.
La abultada cifra tiene un doble impacto porque supondría por sí misma casi el 70% de lo que, según el Banco de España, necesitan las cajas de ahorro para superar con éxito el proceso de reestructuración y sobrevivir a la crisis. Tampoco hay que echar las campanas al vuelo. De momento, lo único que adelantó el vicepresidente de la entidad, Xie Ping, es que el plan está en estudio y ni siquiera especificó que vayan a ser las cajas las destinatarias de su dinero. Pero el hecho de que el propio Wen, y su futuro sucesor, el viceprimer ministro, Li Kequiang, se comprometieran a apoyar el proceso de reestructuración del sector apuntan en esa dirección.
A eso hay que sumar otras dos noticias: que no es el único fondo chino que ha mostrado su disposición a inyectar capital en España, y que la segunda potencia económica del mundo se ha comprometido a seguir comprando deuda española.
El éxito de su roadshow por Pekín permitió al Zapatero replicar al último informe del FMI, que sostiene que sin nuevos ajustes España será incapaz de cumplir el objetivo de déficit en 2013. El presidente descartó nuevos ajustes.